imagen captada por la autora
Yo no se cuál es mi suerte
si es por nacer en la tierra
donde el Teide besa el cielo
que su visión me enajena.
O si acaso es este mar
que me corre por las venas,
o es el pincel del ocaso
el que a mis penas destierra.
Ya no me resulta fácil
expresar con ligereza,
el arrebol de mi rostro
cuando la brisa me besa.
Quizás me ha calado hondo
un corazón que me reta
y esta apertura a la vida,
tiene una razón secreta.
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