Jose Carlos Botto Cayo
Poeta adicto al portal
Sociedad Secreta de Los Dualmeros (José Botto y Daniela Medina)
Con la violencia y el cariño de siempre
He de desterrarte del cielo
ángel incendiario
cargado de sirenas
buscando seres solitario
He de desterrarte de los instantes
ángel milenario
enredado en versos incompletos
y mundos inventados
He de tomar tus alas
quitando su divinidad
condenándote al olvido del tiempo
cerrando el libro de tu vida
He de beberme tus suspiros
y tu soledad
la agonía de tu carne viva
tropezándose con la humedad
He de convertirte en el señor oscuro
creador del libro negro
transformador del universo natural
maestro hechicero del tiempo
He de convertirme en tu prisionero
el duende gris de los destellos
dilatando las pupilas
de tu salada agonía
He de transformar el mundo
bajo la sombra de tus alas
pociones mágicas del ayer
reviviendo las viejas artes
He de deslizar mi boca
bajo el cuello de tu bruma
de tu sangrante espera
instantánea amargura
He de levantar el cuello
esperando tu mordisco de vida
para transfórmate con mi elixir sagrado
en una esclava de mi reino
He de inventarte, inventarme
pintar mundos de sangre
de instantes enredados en suspiros
y versos vanos perdidos
He de escribir páginas de vida
con la tinta de los seguidores
cuerpos inertes a mis pies
reviviendo bajo mí mando
He de aferrarme a la hechicería de tu boca
a los cuerpos mudos bajo tu manto
a tu voz de ángel oscuro
a tus sangrantes manos
He de volverte un ángel oscuro
creadora de nuevos mundos
con una legión a tu mando
inspirada en los labios del tiempo
He de acortar segundos
miradas, susurros
y beber de las venas de la noche
y su dulce manto oscuro
He de basar mi reino en tus miradas
ojos sedientos de sangre
buscando nuevas victimas
entre los mortales del tiempo
He de morder tus labios
mientras llega el alba
y sentir tus manos aferrarse a mi cintura
mientras las nubes, de a poco, sangran
He de beber tu sangre
mientras mis alas envuelven tu cuerpo
cubriendo tu desnudez
en las praderas del reino
Hemos de ser todo y nada
suspiros sedientos de madrugadas
versos con tintas rojas
alas desquiciadas