Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
En triste espera, desespera mudo
transida el alma, con pesar implora
un padre roto por la muerte…y llora.
¡Amargo trance!, y a su consuelo acudo.
Mas, la tortura con su angustia pudo
y en un silencio que en la sala aflora
hasta malgasta el resplandor la aurora.
¿Cabe aceptar sin par dolor? Lo dudo.
Cuando el futuro en negritud se siente
y acorralado en soledad se queda
la faz herida, sin querer, consiente
aunque en el fondo no hay versión que pueda
hallar alivio o serenar su duda.
…Solo, a su Dios, le invoca paz y ayuda.
transida el alma, con pesar implora
un padre roto por la muerte…y llora.
¡Amargo trance!, y a su consuelo acudo.
Mas, la tortura con su angustia pudo
y en un silencio que en la sala aflora
hasta malgasta el resplandor la aurora.
¿Cabe aceptar sin par dolor? Lo dudo.
Cuando el futuro en negritud se siente
y acorralado en soledad se queda
la faz herida, sin querer, consiente
aunque en el fondo no hay versión que pueda
hallar alivio o serenar su duda.
…Solo, a su Dios, le invoca paz y ayuda.