IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Creamos disidencias obligatorias,
las clavamos en nuestro pecho,
y suprimimos toda emoción,
censuramos la opinión,
avalamos la ceguera,
negamos la muerte,
escondemos verdades,
somos la certidumbre,
somos la raíz de todo problema,
aún agradecemos la pobreza,
porque podemos ser más pobres,
aún le lloran al cielo,
como si los muertos estuvieran allí,
como si el vacío pudiera escuchar,
aún le imploran a dioses,
creen en lo no creíble,
y a la miseria la ignoran,
llevan en su corazón,
lo que toda alma rechaza,
la mentira,
viven cercenándose,
omitiendo pensamientos,
prohibiendo a todo mundo el placer,
buscan en el ego algún propósito,
sus motivos son penurias
de cruel egoísmo,
a la sapiencia nunca se la elogia,
vivimos tratando de no pensar,
cavamos muriendo,
para quedarnos en el mismo lugar,
en nuestra tumba,
a la sabiduría siempre se la busca,
no se la encuentra
sin aceptar nuestro entorno,
sin aceptar lo que somos,
y lo que podemos dar,
sin dolor no hay verdad,
porque la verdad siempre nos incomoda,
somos luz, y el fuego quema,
somos la altura del sol,
somos la fuerza del mar,
somos la condescendencia de la luna,
si es que nos amigamos con el éter,
vivimos entre vahos,
y aún no sabemos que las cenizas
también son vida,
vivimos, y se nos olvida vivir,
morimos, y se nos olvida morir,
recordamos, y nos recordamos dentro,
de ese pensamiento dualista,
siempre decidiremos,
cuando no decidamos
estaremos vencidos,
cuando no venzamos
colapsaremos de impotencia,
la vida es,
la constante replica de todo poder,
para terminar adorando
a la guadaña que sin piedad,
cortará nuestra cabeza.
las clavamos en nuestro pecho,
y suprimimos toda emoción,
censuramos la opinión,
avalamos la ceguera,
negamos la muerte,
escondemos verdades,
somos la certidumbre,
somos la raíz de todo problema,
aún agradecemos la pobreza,
porque podemos ser más pobres,
aún le lloran al cielo,
como si los muertos estuvieran allí,
como si el vacío pudiera escuchar,
aún le imploran a dioses,
creen en lo no creíble,
y a la miseria la ignoran,
llevan en su corazón,
lo que toda alma rechaza,
la mentira,
viven cercenándose,
omitiendo pensamientos,
prohibiendo a todo mundo el placer,
buscan en el ego algún propósito,
sus motivos son penurias
de cruel egoísmo,
a la sapiencia nunca se la elogia,
vivimos tratando de no pensar,
cavamos muriendo,
para quedarnos en el mismo lugar,
en nuestra tumba,
a la sabiduría siempre se la busca,
no se la encuentra
sin aceptar nuestro entorno,
sin aceptar lo que somos,
y lo que podemos dar,
sin dolor no hay verdad,
porque la verdad siempre nos incomoda,
somos luz, y el fuego quema,
somos la altura del sol,
somos la fuerza del mar,
somos la condescendencia de la luna,
si es que nos amigamos con el éter,
vivimos entre vahos,
y aún no sabemos que las cenizas
también son vida,
vivimos, y se nos olvida vivir,
morimos, y se nos olvida morir,
recordamos, y nos recordamos dentro,
de ese pensamiento dualista,
siempre decidiremos,
cuando no decidamos
estaremos vencidos,
cuando no venzamos
colapsaremos de impotencia,
la vida es,
la constante replica de todo poder,
para terminar adorando
a la guadaña que sin piedad,
cortará nuestra cabeza.