IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nadie desea sufrir,
el sufrimiento es elección,
la elección es constancia,
la constancia es costumbre,
y como todo vicio
la costumbre es una cárcel sin llave,
nadie vive libre,
no hacen lo que quieren,
hacen lo que odian,
y aún así quieren hacerlo,
todos somos infelices,
porque nacemos para ser infelices,
somos desecho,
entre cauces colapsados,
somos una vida que sigue
el mísero camino
de sus progenitores,
somos sangre,
que se derrama para poder respirar,
nadie se para a pensar,
todos cierran su mente,
sus ojos, y sus oídos,
por miedo, por impotencia,
la latencia en nuestra boca se pudre,
pocos entienden,
que unos pocos
no pueden hacer lo que todos hacen,
pocos entienden
que si no respiro a mi manera,
me muero,
no piensan en lo que los ahoga,
la muerte no se piensa,
la muerte es destino innegable,
y así estamos,
negándonos a entenderla,
no entienden ni lo que predican,
piensan en no pensar,
cuando piensen que no piensan,
ya no podrán decidir,
mucho menos expresar,
así vive la gente,
muerta en vida,
sufren esperando una compensación,
cumplen con su condena,
y cuando esta termine,
comenzarán sus muertes,
inerte esperanza,
el amor es un constructo esencial,
en una sociedad perdida,
la fe, es una costumbre que sobra,
pero aún así,
muchos creen,
por el placer, pútrido,
irracional,
frío,
absurdo,
de creer porque otros creen.
el sufrimiento es elección,
la elección es constancia,
la constancia es costumbre,
y como todo vicio
la costumbre es una cárcel sin llave,
nadie vive libre,
no hacen lo que quieren,
hacen lo que odian,
y aún así quieren hacerlo,
todos somos infelices,
porque nacemos para ser infelices,
somos desecho,
entre cauces colapsados,
somos una vida que sigue
el mísero camino
de sus progenitores,
somos sangre,
que se derrama para poder respirar,
nadie se para a pensar,
todos cierran su mente,
sus ojos, y sus oídos,
por miedo, por impotencia,
la latencia en nuestra boca se pudre,
pocos entienden,
que unos pocos
no pueden hacer lo que todos hacen,
pocos entienden
que si no respiro a mi manera,
me muero,
no piensan en lo que los ahoga,
la muerte no se piensa,
la muerte es destino innegable,
y así estamos,
negándonos a entenderla,
no entienden ni lo que predican,
piensan en no pensar,
cuando piensen que no piensan,
ya no podrán decidir,
mucho menos expresar,
así vive la gente,
muerta en vida,
sufren esperando una compensación,
cumplen con su condena,
y cuando esta termine,
comenzarán sus muertes,
inerte esperanza,
el amor es un constructo esencial,
en una sociedad perdida,
la fe, es una costumbre que sobra,
pero aún así,
muchos creen,
por el placer, pútrido,
irracional,
frío,
absurdo,
de creer porque otros creen.