Asklepios
Incinerando envidias
Estaba tu caligrafía extraviada en uno de tantos cruces que los oscuros significados tienen. Tanto fue así, que llegaste a despreciar el tierno aullido de los diptongos y el suave estallido de los hiatos, que tan bellas hacen a tantas palabras. Es, quizás, como la hojarasca que se revuelve y frota contra el viento en un delirio tan intrépido, que su dolor duerme sobre todo lo que es incapaz de explicar.
Diptongos e hiatos. A veces, es tal su agotamiento, que sienten como, en su memoria, irremediablemente,se va erosionando toda posible eternidad.
Diptongos e hiatos. A veces, es tal su agotamiento, que sienten como, en su memoria, irremediablemente,se va erosionando toda posible eternidad.