Zulma Martínez
Mar azul...
Se extravían, en la penumbra,
las arterias brumosas de los senderos.
Como ríos muertos, ansían
alguna gota de inesperada lluvia.
Ya no sueñan, no laten, no respiran,
no acunan pasos hacia ningún sitio.
Son espectros que huyen de la aurora,
se esconden, se diluyen, se pierden,
se niegan a ser testigos
de tan ostentosa irrupción de luz.
Desaparecen entre los pinos esbeltos.
Llevan consigo sus maletas de silencios.
las arterias brumosas de los senderos.
Como ríos muertos, ansían
alguna gota de inesperada lluvia.
Ya no sueñan, no laten, no respiran,
no acunan pasos hacia ningún sitio.
Son espectros que huyen de la aurora,
se esconden, se diluyen, se pierden,
se niegan a ser testigos
de tan ostentosa irrupción de luz.
Desaparecen entre los pinos esbeltos.
Llevan consigo sus maletas de silencios.