Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Qué ilusión tienes!, todos los lugares que aún te quedan por recorrer, los espacios llenos de colores que dan tonalidades como el arco iris que llena tu alma de un reguero de emociones, que agradecen poder observar la belleza inaudita que posee las maravillas de la existencia,
qué amor más grande el tesoro de incalculable valor que tiene tu mundo!, llevando las emociones a extremos insospechados donde el deseo de conocer, el deseo de admirar y el deseo de contribuir con tu vida, dejando tu alma levitando por el cielo, en lo alto de los mares, agradeciendo lo que te muestra la existencia,
ahí estás llena de riqueza, llena de luz y llena de partículas de vida, con tanto amor que se rezume por todos los poros de tu piel y se vierten al exterior dando toques que aparecen como perlitas doradas llenando el espacio de cariño infinito,
ahí estás luz de amor, eterna dulzura que se enjuagan con lágrimas de felicidad para agradecer el hecho de estar viva,
ahí estás surgiendo como el ave fénix, cantándole a la vida, amando cada fracción del tiempo, entregándote en cuerpo y alma a tu tierra bendita,
ahí estás dulce, sosegada, emocionada, expectante al abrir los ojos cada mañana para observar que regalo más grande pueden percibir tus ojos al milagro de la vida
qué amor más grande el tesoro de incalculable valor que tiene tu mundo!, llevando las emociones a extremos insospechados donde el deseo de conocer, el deseo de admirar y el deseo de contribuir con tu vida, dejando tu alma levitando por el cielo, en lo alto de los mares, agradeciendo lo que te muestra la existencia,
ahí estás llena de riqueza, llena de luz y llena de partículas de vida, con tanto amor que se rezume por todos los poros de tu piel y se vierten al exterior dando toques que aparecen como perlitas doradas llenando el espacio de cariño infinito,
ahí estás luz de amor, eterna dulzura que se enjuagan con lágrimas de felicidad para agradecer el hecho de estar viva,
ahí estás surgiendo como el ave fénix, cantándole a la vida, amando cada fracción del tiempo, entregándote en cuerpo y alma a tu tierra bendita,
ahí estás dulce, sosegada, emocionada, expectante al abrir los ojos cada mañana para observar que regalo más grande pueden percibir tus ojos al milagro de la vida