Para llegar hasta el alma
existen varios caminos,
en unos respiras calma
y en todos recibes mimos.
Ardiendo siempre la llama
llevas junto a los racimos,
cucharones de la fama
y la fe que no perdimos.
Hay senderos que se cierran
cuando el juicio es lo primero,
y veredas que se abren
si caminas verdadero.
No hay paso que no conduzca
al espejo de uno mismo,
ni dolor que no te indique
dónde empieza tu heroísmo.
existen varios caminos,
en unos respiras calma
y en todos recibes mimos.
Ardiendo siempre la llama
llevas junto a los racimos,
cucharones de la fama
y la fe que no perdimos.
Hay senderos que se cierran
cuando el juicio es lo primero,
y veredas que se abren
si caminas verdadero.
No hay paso que no conduzca
al espejo de uno mismo,
ni dolor que no te indique
dónde empieza tu heroísmo.