IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Iniciar terminando,
terminando con fuerzas,
con ganas de morir naciendo,
iniciar en una nueva realidad,
con nuevas percepciones,
ninguna ley
podrá solventar
nuestro indetenible final,
sensaciones indescriptibles,
materia abstracta,
¿podrá el viento movilizar nuestra imaginación?
caemos flotando,
flotamos sintiendo,
que a cada suspiro
se nos desvanece el corazón,
intermitencia maldita,
queman los reflejos
de cielos viles,
de infiernos grises,
tiempos viscerales,
entre vientos colosos,
la apatía del amanecer
es noche clara,
tiempo que no se cuenta,
tiempo que no nos cuenta,
tiempo que no encuentra tiempo,
tiempo que ni es olvido,
olvido necesario,
recuerdos mutables,
hasta los horizontes se exilian,
soles que son sol camaleónico,
lunas que son luna mitómana,
nadie acepta todo destino terminal,
acumulamos deseos,
acumulamos recuerdos,
que se nos desangran como herida,
por siempre retenerlos,
final abrupto,
vacío interminable,
negamos la osadía,
por temor a perdernos,
a perder la felicidad que creemos nuestra,
negamos el pesimismo,
como si pudiéramos caer más hondo,
tratamos de asimilar la condena,
de siempre mantenernos atentos,
al peligro constante
que nos ahoga,
a pesar de respirar mirando al cielo,
todos sus ángeles son estatuas,
y los dioses están muertos,
y nuestros seres queridos,
olvidados,
aún así elegimos creer,
votamos a la vida, erróneamente,
para que la muerte nos enseñe
la permanencia
de la completa indiferencia,
para que la vida nos enseñe,
como hasta ella se rinde.
terminando con fuerzas,
con ganas de morir naciendo,
iniciar en una nueva realidad,
con nuevas percepciones,
ninguna ley
podrá solventar
nuestro indetenible final,
sensaciones indescriptibles,
materia abstracta,
¿podrá el viento movilizar nuestra imaginación?
caemos flotando,
flotamos sintiendo,
que a cada suspiro
se nos desvanece el corazón,
intermitencia maldita,
queman los reflejos
de cielos viles,
de infiernos grises,
tiempos viscerales,
entre vientos colosos,
la apatía del amanecer
es noche clara,
tiempo que no se cuenta,
tiempo que no nos cuenta,
tiempo que no encuentra tiempo,
tiempo que ni es olvido,
olvido necesario,
recuerdos mutables,
hasta los horizontes se exilian,
soles que son sol camaleónico,
lunas que son luna mitómana,
nadie acepta todo destino terminal,
acumulamos deseos,
acumulamos recuerdos,
que se nos desangran como herida,
por siempre retenerlos,
final abrupto,
vacío interminable,
negamos la osadía,
por temor a perdernos,
a perder la felicidad que creemos nuestra,
negamos el pesimismo,
como si pudiéramos caer más hondo,
tratamos de asimilar la condena,
de siempre mantenernos atentos,
al peligro constante
que nos ahoga,
a pesar de respirar mirando al cielo,
todos sus ángeles son estatuas,
y los dioses están muertos,
y nuestros seres queridos,
olvidados,
aún así elegimos creer,
votamos a la vida, erróneamente,
para que la muerte nos enseñe
la permanencia
de la completa indiferencia,
para que la vida nos enseñe,
como hasta ella se rinde.