Los instantes van cayendo
en la estufa del recuerdo,
así se va construyendo
el umbral del desacuerdo.
Mas, al cruzarlo, descubro
que no hay muros en su encierro,
solo un soplo que me empuja
a vivir sin aferrarme.
Porque su hogar no es ayer
ni la promesa de un sueño:
es la llama que se enciende
en la estufa del recuerdo.
en la estufa del recuerdo,
así se va construyendo
el umbral del desacuerdo.
Mas, al cruzarlo, descubro
que no hay muros en su encierro,
solo un soplo que me empuja
a vivir sin aferrarme.
Porque su hogar no es ayer
ni la promesa de un sueño:
es la llama que se enciende
en la estufa del recuerdo.