Isidora_Luna
Poeta recién llegado
Balada de la tormenta blanca
Cabaña que cruje bajo un cielo helado,
con tablas cansadas, en viento cruzado.
Mi hermano martilla cuando la leña reclama,
la nieve no duerme: mi casa nos llama.
Orando en mi mente cayó la madrugada,
y mi voz resistente coronó la mañana.
Blanca tormenta, no me derrumbes hoy,
tengo un fuego pequeño, el sueño que soy.
¡Oh!, nieve callada, sé buena al pasar,
que en huesos cansados aún late mi andar.
Mi perro vigila, dos huellas se borran,
el río se esconde porque las montañas lloran.
Mi hermano desliza su tabla en la cuesta,
ríe con el frío, la vida contesta.
Blanca tormenta, no me arranques la fe,
si el mundo se apaga, yo arderé otra vez.
Nieve callada, sé buena al pasar,
que en ojos de niño germina un cantar.
Cajas vacías, canciones de lata,
la vida se escribe con manos de escarcha.
El sol es un whisky que apenas calienta,
pero el alma insiste, jamás se arrepienta.
Nieve callada, sé buena al pasar,
que esta balada en la nieve nos vuelva a llamar.
Blanca tormenta, no me quites la voz,
porque entre tablas rotas aún respiro en Dios.