Ziler
Poeta recién llegado
Clausuré mis tragedias pensando en nunca más verte, traspasé mis fronteras de dolor y terminé por escribirte otra vez.
Le hice una promesa a tus manos de borrar todas las caricias que me dejaste empeñadas y, en cambio, me pagaría con la mentira de tu desprecio.
Ya son actrices tus manos y las mías y se montaron un circo de olvido y regreso, mientras marcan una distancia de valor, trato de despegarme de tus recuerdos.
Flotando con la noche y su hueco de luna, pedí tenerte en los altares de Venus, pero como Orfeo, por mirar atrás para ver si me seguías, terminé perdiendo tu mirada en el inframundo.
Tras un austero poema se calman las sombras que gruñen tu nombre, dejándome solo con la penumbra y su silencio, mientras termino otro poema que quedará olvidado por tus ojos y quedará cicatrizado en los míos.
Le hice una promesa a tus manos de borrar todas las caricias que me dejaste empeñadas y, en cambio, me pagaría con la mentira de tu desprecio.
Ya son actrices tus manos y las mías y se montaron un circo de olvido y regreso, mientras marcan una distancia de valor, trato de despegarme de tus recuerdos.
Flotando con la noche y su hueco de luna, pedí tenerte en los altares de Venus, pero como Orfeo, por mirar atrás para ver si me seguías, terminé perdiendo tu mirada en el inframundo.
Tras un austero poema se calman las sombras que gruñen tu nombre, dejándome solo con la penumbra y su silencio, mientras termino otro poema que quedará olvidado por tus ojos y quedará cicatrizado en los míos.