Blas de Carmelo
Poeta recién llegado
Camuflado en la sala,
escondido apareces;
tranquilo disfrutas
de un gran banquete.
Te percibo al llegar
como rugido en la noche;
la viva luz te guiará
susurrando mi nombre.
El roce delata,
tu gusto divino,
dulce sangre reclamas,
como placer de buen vino.
Te reconozco y saludo
de forma ofensiva;
persona non grata...
será tu bienvenida.
Sueño con verte
cruel y ruin sonrisa;
a oscuras te siento,
mi piel me avisa.
No sueño, –despierto–,
zumbido que rechina;
cosquilleo suave...
¡te odio; me pica!
Pelea al aire,
golpes a la vista;
pero desapareces
hasta que el sueño asista.
escondido apareces;
tranquilo disfrutas
de un gran banquete.
Te percibo al llegar
como rugido en la noche;
la viva luz te guiará
susurrando mi nombre.
El roce delata,
tu gusto divino,
dulce sangre reclamas,
como placer de buen vino.
Te reconozco y saludo
de forma ofensiva;
persona non grata...
será tu bienvenida.
Sueño con verte
cruel y ruin sonrisa;
a oscuras te siento,
mi piel me avisa.
No sueño, –despierto–,
zumbido que rechina;
cosquilleo suave...
¡te odio; me pica!
Pelea al aire,
golpes a la vista;
pero desapareces
hasta que el sueño asista.