Entre las hojas, el viento susurra el nombre
que nadie dice.
El agua no enseña,
solo fluye despacio… y todo aprende.
En cada piedra reposa la montaña,
entera y muda.
Camino solo,
mas el musgo me sigue, verde y paciente.
No hay templo alguno,
solo el soplo del mundo
dentro del pecho.
Ser espiritual
es dejar que la vida te atraviese en calma.
que nadie dice.
El agua no enseña,
solo fluye despacio… y todo aprende.
En cada piedra reposa la montaña,
entera y muda.
Camino solo,
mas el musgo me sigue, verde y paciente.
No hay templo alguno,
solo el soplo del mundo
dentro del pecho.
Ser espiritual
es dejar que la vida te atraviese en calma.