Ziler
Poeta recién llegado
Tenue garúa que instiga mi grafema trastornado que después de todo se vuelve un detrito sucio y escarmentado por el odio que se atraganta en mis dedos.
Espero que mis obras no sean póstumas después de mi partida y que queden como un epitafio triste de un poeta ignoto; solo quiero reanimar mi cordura extraviada en algún beso infame y corroído por el tiempo, que ya no lo siento como un recuerdo jovial, sino como una quirina despiadada que descuartiza en un papel mancillado los oprobios esenciales.
Un silente murmullo es lo único que se escucha en mi alma y yo, valeroso de rencor, dejo que jueguen con las exequias que perecerán por la tregua que persigo, ya que, como dijo el maestro, 'todo parece infinito un minuto antes de que se acabe.
Espero que mis obras no sean póstumas después de mi partida y que queden como un epitafio triste de un poeta ignoto; solo quiero reanimar mi cordura extraviada en algún beso infame y corroído por el tiempo, que ya no lo siento como un recuerdo jovial, sino como una quirina despiadada que descuartiza en un papel mancillado los oprobios esenciales.
Un silente murmullo es lo único que se escucha en mi alma y yo, valeroso de rencor, dejo que jueguen con las exequias que perecerán por la tregua que persigo, ya que, como dijo el maestro, 'todo parece infinito un minuto antes de que se acabe.