Évano
Libre, sin dioses.
Descubres la mano que mueve
los hilos de todos los títeres
de este mundo, cuando piensas
profuuuuundamente
tan profuuuuundo
como volver a las cavernas.
Medio monos, medio humanos
acurrucados junto a una hoguera
con sus miedos
sus fríos
sus hambres…
Cuando el dinero y posesiones
valían menos que una manzana.
Era el tiempo de la mano fuerte
de aquella que salía de la cueva
aun en el invierno más gélido.
Aquella que animaba y obligaba
al grupo acurrucado a levantarse
por el medio y la fuerza necesaria.
Nada ha cambiado.
Seguimos
acurrucados en la inmensa cueva
formada por millones de viviendas
ante las informaciones comunes.
Esperando las órdenes, el movimiento
de los hilos de la mano fuerte.
Y entonces, obedecemos
por miedos.
Los mismos miedos de los medio humanos
de aquellas cavernas de hace miles de años.
Y obedecemos
a la fuerza
o votamos.
Gracias por leer.
Y por pensar.
los hilos de todos los títeres
de este mundo, cuando piensas
profuuuuundamente
tan profuuuuundo
como volver a las cavernas.
Medio monos, medio humanos
acurrucados junto a una hoguera
con sus miedos
sus fríos
sus hambres…
Cuando el dinero y posesiones
valían menos que una manzana.
Era el tiempo de la mano fuerte
de aquella que salía de la cueva
aun en el invierno más gélido.
Aquella que animaba y obligaba
al grupo acurrucado a levantarse
por el medio y la fuerza necesaria.
Nada ha cambiado.
Seguimos
acurrucados en la inmensa cueva
formada por millones de viviendas
ante las informaciones comunes.
Esperando las órdenes, el movimiento
de los hilos de la mano fuerte.
Y entonces, obedecemos
por miedos.
Los mismos miedos de los medio humanos
de aquellas cavernas de hace miles de años.
Y obedecemos
a la fuerza
o votamos.
Gracias por leer.
Y por pensar.