En ti contemplo un ser que no se toca,
luz pura que en mi sombra se derrama;
tu esencia en mi silencio se desplama
como un rumor de estrella que provoca.
No hay roce en que mi espíritu te invoca,
ni tiempo que el fulgor de tu alma llama;
te quiero en lo que el sueño desprograma
visión que en lo imposible se coloca.
Amarte es ascender sin agonía,
volar hacia un umbral desconocido
donde la forma es niebla todavía.
Y aunque jamás tu cuerpo haya sentido,
mi ser en tu reflejo se confía,
pues ama más quien ama lo no sido.
luz pura que en mi sombra se derrama;
tu esencia en mi silencio se desplama
como un rumor de estrella que provoca.
No hay roce en que mi espíritu te invoca,
ni tiempo que el fulgor de tu alma llama;
te quiero en lo que el sueño desprograma
visión que en lo imposible se coloca.
Amarte es ascender sin agonía,
volar hacia un umbral desconocido
donde la forma es niebla todavía.
Y aunque jamás tu cuerpo haya sentido,
mi ser en tu reflejo se confía,
pues ama más quien ama lo no sido.