lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
BRINDEMOS, PUES…
Brindemos, pues, mi amor,
con una copa del licor más fino
y que nos dé calor,
que es ese su destino,
para que cada beso sepa a vino.
Brindemos con buen vino
criado en las bodegas insondables
del amor que imagino
en que un día me hables
con tu boca de labios insaciables.
Un vino venenoso
que, suave al paladar, el pecho quema
de un deseo imperioso
de escribir el poema
con este ansia fiera tan extrema.
Me anudan tus abrazos,
perdida en los perfumes de tu aliento,
con tan estrechos lazos
que no cabe ni el viento,
gozando del más leve rozamiento.
Mas no preciso ayuda
que enerve mi pasión contigo al lado
sintiéndote desnuda,
a ti voy desbocado,
ya siendo un semental enamorado.
Anhelo que vivamos
esta bella pasión y su locura
y ser siempre los amos
de este sueño que augura
la unión de nuestras manos con premura.
Isabel Camacho y Salva González.