LA YUNTA
Es rara la mañana que madrugo
temiéndole al agobio al que me lanza,
mas si contigo llevo el mismo yugo,
seremos yunta arando en la esperanza.
Me das el tierno pan y no el mendrugo
sin escrutar el fiel de la balanza,
y yo, que ante el sufrir tanto me arrugo,
me refugio en la herida de la lanza.
Envuélveme al calor de sus dos labios,
y si olvidas, también yo los agravios
que, deforme, vocea la conciencia.
Justiciera soberbia es el abismo
al que cae el despojo de mí mismo
impaciente, a pesar de tu paciencia.
Salva Glez. Moles.
10/12/2025.
Es rara la mañana que madrugo
temiéndole al agobio al que me lanza,
mas si contigo llevo el mismo yugo,
seremos yunta arando en la esperanza.
Me das el tierno pan y no el mendrugo
sin escrutar el fiel de la balanza,
y yo, que ante el sufrir tanto me arrugo,
me refugio en la herida de la lanza.
Envuélveme al calor de sus dos labios,
y si olvidas, también yo los agravios
que, deforme, vocea la conciencia.
Justiciera soberbia es el abismo
al que cae el despojo de mí mismo
impaciente, a pesar de tu paciencia.
Salva Glez. Moles.
10/12/2025.
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