Ziler
Poeta recién llegado
Me pregunto cuántos fantasmas quedan tras esta barrida de letras,
cuyos recuerdos solo veo en mi mente pasar; ya volví a estar solo mientras me caza el destino vareta,con amores que me cuidan sin saber que tan solo mi cama van a ocupar.
Que se vayan ninfas, amatias y musas,
porque no creo que de ellas me vuelva a inspirar; solo me seduce la sucinta muerte y su agonía inquieta,cuya figura en cada página se habrá de plasmar.
Mientras tanto, sigo ante el repudio de mi libreta, que se cansó de tanta tristeza y soledad; maldito poeta de alma fungible, que solo la utiliza para su suplicio acabar.
Lamento tener esta suerte deleznable
y volverte mi óbito sin altar;
pero tranquila, que en tu piel blanca dejaré la atestación palpable de mi bagatela final.
cuyos recuerdos solo veo en mi mente pasar; ya volví a estar solo mientras me caza el destino vareta,con amores que me cuidan sin saber que tan solo mi cama van a ocupar.
Que se vayan ninfas, amatias y musas,
porque no creo que de ellas me vuelva a inspirar; solo me seduce la sucinta muerte y su agonía inquieta,cuya figura en cada página se habrá de plasmar.
Mientras tanto, sigo ante el repudio de mi libreta, que se cansó de tanta tristeza y soledad; maldito poeta de alma fungible, que solo la utiliza para su suplicio acabar.
Lamento tener esta suerte deleznable
y volverte mi óbito sin altar;
pero tranquila, que en tu piel blanca dejaré la atestación palpable de mi bagatela final.