1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación

Soneto que no suena a soneto (14 versos, sin anunciarse)

Tema en 'Poemas de Amor' comenzado por Jose Anibal Ortiz Lozada, 12 de Enero de 2026. Respuestas: 2 | Visitas: 139

  1. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Jose Anibal Ortiz Lozada Poeta adicto al portal

    Se incorporó:
    6 de Mayo de 2024
    Mensajes:
    1.307
    Me gusta recibidos:
    1.707
    Género:
    Hombre
    Te pensé con el cuerpo antes que con la memoria,
    como se piensa una puerta entreabierta
    cuando nadie ha dicho que se puede pasar.

    No hiciste nada
    y sin embargo
    dejaste el aire distinto alrededor de mi cintura.

    Tu ausencia no fue limpia,
    tenía temperatura,
    un modo lento de quedarse en la piel.

    Yo no te deseaba,
    te habitaba
    como se habita un error que da placer.

    Todavía mi mano duda
    cuando el día me toca.
     
    #1
  2. Claridad

    Claridad Poeta que considera el portal su segunda casa

    Se incorporó:
    4 de Mayo de 2012
    Mensajes:
    6.881
    Me gusta recibidos:
    6.492
    Género:
    Mujer
    ...................Intriga el poema mi señor..............
    .........pero me gusta el sentir que transmite........
    ...........y la esencia que deja........
    .........Besos hermosos para usted........
    ..........Claridad........
     
    #2
  3. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Jose Anibal Ortiz Lozada Poeta adicto al portal

    Se incorporó:
    6 de Mayo de 2024
    Mensajes:
    1.307
    Me gusta recibidos:
    1.707
    Género:
    Hombre
    Lo que quise decir —cuando lo escribí— fue esto:
    Quise decir que no pensé desde la cabeza,
    que no llegué a ti por el recuerdo,
    ni por la historia,
    ni por una idea bonita del amor.
    Quise decir que el cuerpo fue primero,
    que algo en mí te reconoció
    antes de que yo pudiera explicarlo.
    Como cuando una puerta está entreabierta
    y el cuerpo ya sabe
    que algo puede cambiar
    aunque nadie lo haya autorizado.
    Quise decir que no hiciste nada,
    y aun así lo alteraste todo.
    Que bastó tu cercanía —ni siquiera tu gesto
    para que el aire alrededor de mí
    se volviera distinto,
    más atento,
    más vulnerable,
    como si mi cintura hubiera aprendido
    otra forma de existir.
    Quise decir que tu ausencia no fue vacío,
    que no se fue limpiamente.
    Se quedó con temperatura,
    con peso,
    con una lentitud que no lastima
    pero insiste.
    Una ausencia que toca
    sin tocar.
    Quise decir que no fue deseo en el sentido común,
    no fue hambre ni impulso.
    Fue algo más peligroso:
    te habitaba.
    Como se habita un error
    que no se quiere corregir
    porque da placer,
    porque explica algo de uno mismo
    que nunca había sido nombrado.
    Quise decir que eso no terminó,
    que todavía sigue actuando en mí.
    Que incluso ahora,
    cuando el día me toca —lo cotidiano, lo real
    mi mano duda.
    Porque aprendió otra temperatura.
    Porque el cuerpo recuerda
    lo que la razón nunca terminó de autorizar.
    Eso quise decir.
    Y por eso parece un soneto sin serlo:
    porque no obedecí a la forma,
    obedecí a la verdad
    de lo que el cuerpo ya había escrito
    antes que yo.
     
    #3
    Última modificación: 22 de Enero de 2026 a las 7:27 PM

Comparte esta página