Blas de Carmelo
Poeta recién llegado
(...Respira... piensa con calma...)
Abre la boca,
exceso de pausa,
acongojado,
ríe y se amarga,
no lo entiende,
su voz se atasca.
Helado y clavado
como una estatua,
siente dolor
por su errata.
Incapaz de mirar
nadie a la cara,
avergonzado,
pierde batalla.
Reclinar la cabeza
su charla más larga,
emite un graznido
como búho al alba.
alma frágil y solitaria
que balbucea de noche
con la palabra.
De pálido al sonrojo,
como "ruso en sauna";
debe liberarse…
**¡¡¡Abre tus alas!!!**
Quiere dar el paso,
sin ayuda, en calma,
respirar profundo
y liberar su espalda.
De tripas corazón,
se envalentona,
divisa y habla…
—Hola, soy Roger—
He aquí mi carta.
---
No te escondas,
no reces, no dudes,
no cedas la palabra,
no susurres.
Y alza la voz:
el tren pasa una vez
y la vida no es tan larga.
Cuestiona tu timidez,
las puertas se cierran…
siempre habrá llave que las abra.
Abre la boca,
exceso de pausa,
acongojado,
ríe y se amarga,
no lo entiende,
su voz se atasca.
Helado y clavado
como una estatua,
siente dolor
por su errata.
Incapaz de mirar
nadie a la cara,
avergonzado,
pierde batalla.
Reclinar la cabeza
su charla más larga,
emite un graznido
como búho al alba.
alma frágil y solitaria
que balbucea de noche
con la palabra.
De pálido al sonrojo,
como "ruso en sauna";
debe liberarse…
**¡¡¡Abre tus alas!!!**
Quiere dar el paso,
sin ayuda, en calma,
respirar profundo
y liberar su espalda.
De tripas corazón,
se envalentona,
divisa y habla…
—Hola, soy Roger—
He aquí mi carta.
---
No te escondas,
no reces, no dudes,
no cedas la palabra,
no susurres.
Y alza la voz:
el tren pasa una vez
y la vida no es tan larga.
Cuestiona tu timidez,
las puertas se cierran…
siempre habrá llave que las abra.