Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
No fue nunca ,en su raza ,la escopeta
el arma primordial en sus pendencias,
ni denuncias con muchas diligencias
si en juego está el honor de “la Violeta”
Al más viejo del clan se le respeta
y han hablado sus leyes y creencias
dictando la mayor de las sentencias:
Escóndete la faca en la chaqueta.
A la perla del “Chulo” han mancillado
y un ajuste de cuentas se merece.
Y el sol ya se ha marchado y anochece.
Silencio y un gaznate rebanado.
Ni un grito, ni un gemido de amargura.
Testigos, dos, la luna y la espesura
el arma primordial en sus pendencias,
ni denuncias con muchas diligencias
si en juego está el honor de “la Violeta”
Al más viejo del clan se le respeta
y han hablado sus leyes y creencias
dictando la mayor de las sentencias:
Escóndete la faca en la chaqueta.
A la perla del “Chulo” han mancillado
y un ajuste de cuentas se merece.
Y el sol ya se ha marchado y anochece.
Silencio y un gaznate rebanado.
Ni un grito, ni un gemido de amargura.
Testigos, dos, la luna y la espesura