Zulma Martínez
Mar azul...
Adivino un valle calmo
detrás de las ardientes montañas.
Reverbera la siesta en los senderos
a todo sol, a toda luz, a toda flama,
fogata muda, pura llamarada;
de vaho infernal, prolífica siembra,
ni un pájaro en las agobiadas ramas.
Un fresco jugo de uvas blancas
se desliza quedo por mi garganta.
El calor deshace mis pensamientos;
te borra, de un plumazo,
del más lejano de mis recuerdos.
detrás de las ardientes montañas.
Reverbera la siesta en los senderos
a todo sol, a toda luz, a toda flama,
fogata muda, pura llamarada;
de vaho infernal, prolífica siembra,
ni un pájaro en las agobiadas ramas.
Un fresco jugo de uvas blancas
se desliza quedo por mi garganta.
El calor deshace mis pensamientos;
te borra, de un plumazo,
del más lejano de mis recuerdos.