GOTA A GOTA
Gota a gota
te me vas
desvaneciendo en un sueño
que no acaba jamás.
Duerme en paz,
Padre del alma,
duerme en paz,
y no sufras más.
Que yo velaré tu descanso
y tu recuerdo vivirá conmigo.
Duerme Padre mío,
sueña con nosotros,
hasta que volvamos a abrazarnos.