SguillenD
Tinta para el silencio.
¿Qué estigma porta el alma que se entrega,
si el primer rastro de lo que es sagrado
fue una cruz, una muerte y una entrega
por un mundo de espinas coronado?
Dudar de amar es ley en mi conciencia,
pues darlo todo es quedar en el vacío;
es buscar en la luz la sobrevivencia
y hallar solo el naufragio de este frío.
¿Por qué tu risa floreció en mi herida?
¿Por qué el poder de verme naufragante?
Mis lágrimas, promesa malherida,
fueron la burla de tu ego arrogante.
Yo no perdí en el juego del escombro,
fui la mano que unió cada pedazo,
mientras tú, con el triunfo sobre el hombro,
huías de la paz de mi regazo.
Sé que amé, porque el pecho se ha callado,
porque habita un desierto en mi memoria;
maldito sea el bloqueado y el negado,
el que dio su tesoro por escoria.
Maldito el muro que hoy mi sangre habita,
este silencio que al sentir ignora,
donde la chispa ya no resucita...
donde el alma se apaga y ya no llora.
si el primer rastro de lo que es sagrado
fue una cruz, una muerte y una entrega
por un mundo de espinas coronado?
Dudar de amar es ley en mi conciencia,
pues darlo todo es quedar en el vacío;
es buscar en la luz la sobrevivencia
y hallar solo el naufragio de este frío.
¿Por qué tu risa floreció en mi herida?
¿Por qué el poder de verme naufragante?
Mis lágrimas, promesa malherida,
fueron la burla de tu ego arrogante.
Yo no perdí en el juego del escombro,
fui la mano que unió cada pedazo,
mientras tú, con el triunfo sobre el hombro,
huías de la paz de mi regazo.
Sé que amé, porque el pecho se ha callado,
porque habita un desierto en mi memoria;
maldito sea el bloqueado y el negado,
el que dio su tesoro por escoria.
Maldito el muro que hoy mi sangre habita,
este silencio que al sentir ignora,
donde la chispa ya no resucita...
donde el alma se apaga y ya no llora.