MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es cierto que deba reciclarme
de este fastidio inoperante
que sobrevuela mis abismos
para estar en órbita.
Si ayer fue ayer
y el horóscopo predijo que algo pasaría,
y en la radio ladraban los políticos
soltando una palabra para seguir de largo,
y en la acera de enfrente
una señora discutía de plusvalía
con un cajón de tomates para salsa,
y en la esquina un therian aburrido
se masturbaba en público
aullando como una ambulancia desafinada,
y a nadie parecía importarle
que el sol no se asomara
por la banderola del baño otra mañana.
Es perfecto dejarse la piel de cordero
colgada detrás de la puerta por si acaso.
He estado en mejores precipicios
que abandonarme al efecto somnífero
de los ventiladores de techo.
A veces,
la suerte llama en la casa de al lado
y nadie acude a abrirle.
de este fastidio inoperante
que sobrevuela mis abismos
para estar en órbita.
Si ayer fue ayer
y el horóscopo predijo que algo pasaría,
y en la radio ladraban los políticos
soltando una palabra para seguir de largo,
y en la acera de enfrente
una señora discutía de plusvalía
con un cajón de tomates para salsa,
y en la esquina un therian aburrido
se masturbaba en público
aullando como una ambulancia desafinada,
y a nadie parecía importarle
que el sol no se asomara
por la banderola del baño otra mañana.
Es perfecto dejarse la piel de cordero
colgada detrás de la puerta por si acaso.
He estado en mejores precipicios
que abandonarme al efecto somnífero
de los ventiladores de techo.
A veces,
la suerte llama en la casa de al lado
y nadie acude a abrirle.