Asklepios
Incinerando envidias
Dedicabas tu roce desordenado
a atragantar
mis latidos.
Como la luz del Sol
cuando atraviesa los espacios:
Imparable, con rapidez… ligera…
Indefenso ante tan inesperado
abordaje, opté por dejarme,
por ti, ser arrasado hasta las últimas
consecuencias…
Hoy, pasados mil días
desde que te perdí,
continúo con mi reconstrucción,
y no dejo de buscarte.
a atragantar
mis latidos.
Como la luz del Sol
cuando atraviesa los espacios:
Imparable, con rapidez… ligera…
Indefenso ante tan inesperado
abordaje, opté por dejarme,
por ti, ser arrasado hasta las últimas
consecuencias…
Hoy, pasados mil días
desde que te perdí,
continúo con mi reconstrucción,
y no dejo de buscarte.