Julián Varela Navarro
Poeta recién llegado
La rampa
Ramificaciones rechinan.
Rampa maldita, en la que sueñas.
¡Impía vida: rampante sueño!
Navío preparado, tú y los sueños vecinos:
¿Por qué los rubios recibimos feas miradas?
Descubrí que todos las recibimos.
Espantasueños, Rampa del olvido.
—Cuenta el interior de seis lunas, o no estarás en la Rampa.
—¡Oh!, si pudiera, libre, vivir los amores rampantes…
Si existieran Rumiantes, en la enorme barcaza,
cuánto lucharía… lucharía.
¡Hay talentos, hay habladores!
Goza de tu espacio con orgullo.
En todo no eres hombre, sabes, seguramente, algo es tu corazón de mujer.
¡Sé más humano que nunca, en los navíos de los mañosos!
Las más llamativas, creo, son mis manos pulcras, las pestañas extensas.
Ahora mi mente, es buena: inquebrantable, pensativa. Y el cuerpo, solo en sus imaginaciones es maldecido.
¿No soy ya un callejero en esta vida?, ya se siente mi aroma:
¡el hombre debe abrazar su forma natural!
Para vivir mejor la vida
beban menos alcohol, ten un cabello mujeriego,
y caminen con una mujer.
Tal vez;
¡pecador según los necios, pero siempre libre por mi amor!
¡Pero, anímate, pelea, pelea!, el viejo y el joven
¿Cuánto saben de tu amor y tu trabajo?
Ellos, por ejemplo, trabajaron mal, y amaron mal.
¡Lucha!, lucha.
- Julián Varela Navarro
Ramificaciones rechinan.
Rampa maldita, en la que sueñas.
¡Impía vida: rampante sueño!
Navío preparado, tú y los sueños vecinos:
¿Por qué los rubios recibimos feas miradas?
Descubrí que todos las recibimos.
Espantasueños, Rampa del olvido.
—Cuenta el interior de seis lunas, o no estarás en la Rampa.
—¡Oh!, si pudiera, libre, vivir los amores rampantes…
Si existieran Rumiantes, en la enorme barcaza,
cuánto lucharía… lucharía.
¡Hay talentos, hay habladores!
Goza de tu espacio con orgullo.
En todo no eres hombre, sabes, seguramente, algo es tu corazón de mujer.
¡Sé más humano que nunca, en los navíos de los mañosos!
Las más llamativas, creo, son mis manos pulcras, las pestañas extensas.
Ahora mi mente, es buena: inquebrantable, pensativa. Y el cuerpo, solo en sus imaginaciones es maldecido.
¿No soy ya un callejero en esta vida?, ya se siente mi aroma:
¡el hombre debe abrazar su forma natural!
Para vivir mejor la vida
beban menos alcohol, ten un cabello mujeriego,
y caminen con una mujer.
Tal vez;
¡pecador según los necios, pero siempre libre por mi amor!
¡Pero, anímate, pelea, pelea!, el viejo y el joven
¿Cuánto saben de tu amor y tu trabajo?
Ellos, por ejemplo, trabajaron mal, y amaron mal.
¡Lucha!, lucha.
- Julián Varela Navarro