"... y pasados los 50 te encuentras solo, porque lo has intentado varias veces pero nunca acabó bien. Duele, muchísimo. Has amado de verdad, pero algo salió mal; ¿rutina?, ¿dejadez?, ¿o quizá metas e intereses que dejaron de ser los mismos?... puede que una mezcla de todo. Cuando cada uno empieza a mirar hacia un horizonte distinto, el camino se rompe y el deseo se desvanece. Nos volvemos casi extraños, pero sigues ahí, porque sigues aferrado a ese amor que fue y a ese cariño que aún lo envuelve a sabiendas de que es cuestión de tiempo que todo se desplome de golpe. Y al final cae, con un ruido terrible.
Sientes que ya no acabarás tus dias agarrando la mano arrugada de quien te acompañó y te quiso casi una vida. Envidias a tus amigos, esos que llevan con su pareja mil años y siguen felices. Esos que te han visto encenderte y apagarte varias veces mientras ellos siguen brillando. Igual fue mala suerte, quién sabe. Pero ya no lo intentas y te quedas ahí, evitando enamorarte de nuevo por miedo a que la historia se repita. Y si ella empieza a oler a 'nueva ilusión', huyes de ese escenario antes de que el sentimiento te cale...
Vives con el corazón encogido pensando que esta fue tu última historia, que ya no das para más. Llegaste al tope. Y es que no es rechazo, es angustia, pánico a revivir como todo se desmorona de nuevo y sentirte destruido por dentro otra vez...
Y mientras tanto los años pasan, y la vida sigue..."
Raúl M.
Sientes que ya no acabarás tus dias agarrando la mano arrugada de quien te acompañó y te quiso casi una vida. Envidias a tus amigos, esos que llevan con su pareja mil años y siguen felices. Esos que te han visto encenderte y apagarte varias veces mientras ellos siguen brillando. Igual fue mala suerte, quién sabe. Pero ya no lo intentas y te quedas ahí, evitando enamorarte de nuevo por miedo a que la historia se repita. Y si ella empieza a oler a 'nueva ilusión', huyes de ese escenario antes de que el sentimiento te cale...
Vives con el corazón encogido pensando que esta fue tu última historia, que ya no das para más. Llegaste al tope. Y es que no es rechazo, es angustia, pánico a revivir como todo se desmorona de nuevo y sentirte destruido por dentro otra vez...
Y mientras tanto los años pasan, y la vida sigue..."
Raúl M.
Última edición: