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Canto gregoriano (Soneto inglés heroico de John Donne)
Veni Creator Siritus. Himno. Canto Gregoriano. Coro de la Abadía de Santo Domingo de Silos
CANTO GREGORIANO (Soneto inglés heroico de John Donne)
En dos filas los monjes procesionan,
se acercan al altar del presbiterio
y allí mismo sus almas abandonan
con honda reverencia ante el Misterio.
Ocupan cada uno sus sitiales
y en el centro visible el facistol
que sostiene los libros de graduales
y en color la vidriera torna el sol.
Señala la campana aquel instante
exacto, dando el órgano la nota,
y un torrente de voz pura, abundante,
reverbera en la nave alta y remota.
Gloria a Dios desde Laudes a Completas,
desde que nace el día hasta el ocaso,
con el viento vibrando en las trompetas
marca el marfil de aquel teclado el paso.
El canto gregoriano es como el oro,
convertido en monástico tesoro.
Salva González Moles
10/5/2026
N.A.: Laudes, el oficio matutino de alabanza con el que se inicia el día, está en armonía con el esplendor natural del amanecer. Es nuestra celebración cotidiana de la victoria de la luz sobre las tinieblas, imagen de la victoria de Cristo sobre la muerte en su Resurrección.
La jornada de trabajo está jalonada por las horas menores, oraciones breves. Conservan la denominación de las horas romanas. Tercia, la tercera hora, incorporada al final la misa, el oficio de Sexta, al concluir los trabajos de la mañana antes del almuerzo, y Nona, antes de comenzar el trabajo de la tarde.
La alabanza de las Vísperas ofrece a Dios los trabajos de la jornada que concluye y agradece el don de vida hasta el final del día. Su composición es similar a la de Laudes.
La noche se inicia con el oficio de Completas, oración que nos prepara para el descanso nocturno. Al concluir, entonamos un canto a la Virgen, famosos por la belleza de sus melodías gregorianas. Comienza entonces el gran silencio de la noche, que durará hasta Laudes del día siguiente.
Te veo muy impuesto en la materia. estás pensando en tomar los hábitos?
Ese disco de cantos gregorianos lo tengo yo... Pues sí, me gustan esos cantos.
Buen poema, amigo.
Un abrazo.
Veni Creator Siritus. Himno. Canto Gregoriano. Coro de la Abadía de Santo Domingo de Silos
CANTO GREGORIANO (Soneto inglés heroico de John Donne)
En dos filas los monjes procesionan,
se acercan al altar del presbiterio
y allí mismo sus almas abandonan
con honda reverencia ante el Misterio.
Ocupan cada uno sus sitiales
y en el centro visible el facistol
que sostiene los libros de graduales
y en color la vidriera torna el sol.
Señala la campana aquel instante
exacto, dando el órgano la nota,
y un torrente de voz pura, abundante,
reverbera en la nave alta y remota.
Gloria a Dios desde Laudes a Completas,
desde que nace el día hasta el ocaso,
con el viento vibrando en las trompetas
marca el marfil de aquel teclado el paso.
El canto gregoriano es como el oro,
convertido en monástico tesoro.
Salva González Moles
10/5/2026
N.A.: Laudes, el oficio matutino de alabanza con el que se inicia el día, está en armonía con el esplendor natural del amanecer. Es nuestra celebración cotidiana de la victoria de la luz sobre las tinieblas, imagen de la victoria de Cristo sobre la muerte en su Resurrección.
La jornada de trabajo está jalonada por las horas menores, oraciones breves. Conservan la denominación de las horas romanas. Tercia, la tercera hora, incorporada al final la misa, el oficio de Sexta, al concluir los trabajos de la mañana antes del almuerzo, y Nona, antes de comenzar el trabajo de la tarde.
La alabanza de las Vísperas ofrece a Dios los trabajos de la jornada que concluye y agradece el don de vida hasta el final del día. Su composición es similar a la de Laudes.
La noche se inicia con el oficio de Completas, oración que nos prepara para el descanso nocturno. Al concluir, entonamos un canto a la Virgen, famosos por la belleza de sus melodías gregorianas. Comienza entonces el gran silencio de la noche, que durará hasta Laudes del día siguiente.
Oír el canto gregoriano en la basílica del Monasterio de Silos es una experiencia cuando menos sobrecogedora. Todo el espacio se llena del sonido aquel vocal y uno parece que está cerca del Cielo. La he tenido no pocas veces en visitas al Monasterio citado.
Muchas gracias por acercarse, estimado Alde. Con un saludo afectuoso.
Te veo muy impuesto en la materia. estás pensando en tomar los hábitos?
Ese disco de cantos gregorianos lo tengo yo... Pues sí, me gustan esos cantos.
Buen poema, amigo.
Un abrazo.
Ya esa elección pasó para mí casado y con hijos. Lo que no pasó fue la oportunidad de visitar el Monasterio de Santo Domingo de Silos y alojarme en su hospedería. He ido algunas veces solo y con mis hijos; inolvidables las estancias para ellos y para mí. Durante el mes de mayo el rezo de Completas de hace en el claustro románico ante el altar de Ntra. Sra. la Virgen de Marzo y nos unimos a los monjes en ese último rezo del Oficio Divino justamente al lado del ciprés al que Gerardo Diego compuso su famosísimo soneto que sé de memoria. Tenía también una amistad personal con el P. José Luis (+) que era entonces el hospedero y maestro del coro que me obsequiaba de cuando en cuando con una copa del licor que allí hacían, además de enseñarme todo el cenobio desde la farmacia, a la gran biblioteca y la cripta abacial. Y todo esto lleno del canto gregoriano. Si Dios quiere volveré con mis hijos.
Recibe tú, querida Eratalia, un abrazo fuerte y fraterno.
Veni Creator Siritus. Himno. Canto Gregoriano. Coro de la Abadía de Santo Domingo de Silos
CANTO GREGORIANO (Soneto inglés heroico de John Donne)
En dos filas los monjes procesionan,
se acercan al altar del presbiterio
y allí mismo sus almas abandonan
con honda reverencia ante el Misterio.
Ocupan cada uno sus sitiales
y en el centro visible el facistol
que sostiene los libros de graduales
y en color la vidriera torna el sol.
Señala la campana aquel instante
exacto, dando el órgano la nota,
y un torrente de voz pura, abundante,
reverbera en la nave alta y remota.
Gloria a Dios desde Laudes a Completas,
desde que nace el día hasta el ocaso,
con el viento vibrando en las trompetas
marca el marfil de aquel teclado el paso.
El canto gregoriano es como el oro,
convertido en monástico tesoro.
Salva González Moles
10/5/2026
N.A.: Laudes, el oficio matutino de alabanza con el que se inicia el día, está en armonía con el esplendor natural del amanecer. Es nuestra celebración cotidiana de la victoria de la luz sobre las tinieblas, imagen de la victoria de Cristo sobre la muerte en su Resurrección.
La jornada de trabajo está jalonada por las horas menores, oraciones breves. Conservan la denominación de las horas romanas. Tercia, la tercera hora, incorporada al final la misa, el oficio de Sexta, al concluir los trabajos de la mañana antes del almuerzo, y Nona, antes de comenzar el trabajo de la tarde.
La alabanza de las Vísperas ofrece a Dios los trabajos de la jornada que concluye y agradece el don de vida hasta el final del día. Su composición es similar a la de Laudes.
La noche se inicia con el oficio de Completas, oración que nos prepara para el descanso nocturno. Al concluir, entonamos un canto a la Virgen, famosos por la belleza de sus melodías gregorianas. Comienza entonces el gran silencio de la noche, que durará hasta Laudes del día siguiente.
Nunca había leído un soneto inglés con esta estructura.
Gracias por aporta algo nuevo y por las explicaciones dadas, sin ellas sería imposible entender el significado.
Un verdadero placer hacer un receso y llevarme un aprendizaje y unos más que notables versos con la cadencia necesaria para el tema tocado.