Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
Es todo, absolutamente todo...
Tu rostro, tu cuerpo,
tu caminar, tu andar,
el que me envuelve
en una pasión descontrolada,
que me inclina a ti,
sumergiéndome en
las profundidades,
de los placeres
desbocados del amor.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que siento,
cuando suavemente te beso,
acariciando todo tu cuerpo
delicadamente, lentamente,
con mis labios,
para terminar
besándote con la
furia de los volcanes,
mientras tu lengua,
me transporta a
oasis de felicidad,
inimaginable de expresar.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que tu cuerpo me hace vibrar,
haciendo temblar al mío,
cuando tus manos me acarician
incitándome a tomarlo,
con dulzura, delicadeza,
para terminar uno dentro
del otro,
en una tormenta lujuriosa
de pasión desenfrenada,
que las estrellas se avergüenzan
y la luna complacida,
nos alienta a un
elevamiento total,
mientras el sol sonríe,
con nuestro
éxtasis amoroso.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que siento por ti mi amor,
Cuando estoy dentro de ti.::
::
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
Tu rostro, tu cuerpo,
tu caminar, tu andar,
el que me envuelve
en una pasión descontrolada,
que me inclina a ti,
sumergiéndome en
las profundidades,
de los placeres
desbocados del amor.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que siento,
cuando suavemente te beso,
acariciando todo tu cuerpo
delicadamente, lentamente,
con mis labios,
para terminar
besándote con la
furia de los volcanes,
mientras tu lengua,
me transporta a
oasis de felicidad,
inimaginable de expresar.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que tu cuerpo me hace vibrar,
haciendo temblar al mío,
cuando tus manos me acarician
incitándome a tomarlo,
con dulzura, delicadeza,
para terminar uno dentro
del otro,
en una tormenta lujuriosa
de pasión desenfrenada,
que las estrellas se avergüenzan
y la luna complacida,
nos alienta a un
elevamiento total,
mientras el sol sonríe,
con nuestro
éxtasis amoroso.
Es todo, absolutamente todo...
Lo que siento por ti mi amor,
Cuando estoy dentro de ti.::
:: Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©