¿Nacemos y crecemos por la gracia de la Creación
o bajo las leyes enigmáticas de la Evolución?
Vaya usted a saber en qué recodo del barro nos formamos,
pero entre el misterio y la duda, sé que caminamos,
y que lo único perentorio es que hoy aquí estamos.
¿Somos o no somos en este teatro de sombras?
Somos, sin duda, porque si el vacío nos ganara la partida,
esta herida abierta no tendría el nombre de vida,
no sería yo este cónclave de silencios y ceniza,
ni fueras tú esa luz que en tu existir se desorganiza.
¿Somos acaso la obra más pura y perfecta del universo?
¿O el eslabón dorado, la cumbre de la creación y el verso?
No lo creo, no lo acepto, ni lo consideraré jamás;
el espejo del mundo nos devuelve siempre algo más.
Somos uno entre muchos más.
¡Ah! pero perderse en teorías son cosas de filósofos,
de mentes que buscan leyes en el aire y en el lodo.
(Ese es mi otro sombrero).
Yo, que solo soy aquí un poeta con las manos vacías,
asomado al abismo de los hombres y sus días.
Solamente quiero entender, antes de que caiga la noche,
el porqué de la crueldad en la vida,
y el porqué de la profunda y ciega
humana malignidad.
o bajo las leyes enigmáticas de la Evolución?
Vaya usted a saber en qué recodo del barro nos formamos,
pero entre el misterio y la duda, sé que caminamos,
y que lo único perentorio es que hoy aquí estamos.
¿Somos o no somos en este teatro de sombras?
Somos, sin duda, porque si el vacío nos ganara la partida,
esta herida abierta no tendría el nombre de vida,
no sería yo este cónclave de silencios y ceniza,
ni fueras tú esa luz que en tu existir se desorganiza.
¿Somos acaso la obra más pura y perfecta del universo?
¿O el eslabón dorado, la cumbre de la creación y el verso?
No lo creo, no lo acepto, ni lo consideraré jamás;
el espejo del mundo nos devuelve siempre algo más.
Somos uno entre muchos más.
¡Ah! pero perderse en teorías son cosas de filósofos,
de mentes que buscan leyes en el aire y en el lodo.
(Ese es mi otro sombrero).
Yo, que solo soy aquí un poeta con las manos vacías,
asomado al abismo de los hombres y sus días.
Solamente quiero entender, antes de que caiga la noche,
el porqué de la crueldad en la vida,
y el porqué de la profunda y ciega
humana malignidad.