Paula Varela
Miembro del Jurado
encendida y naranja está la piel que brilla de entusiasmo
la mirada nítida
(la percepción despejada)
el viento es nutriente vital
es narcótico feliz para el espíritu
el aire llega al núcleo de mis entrañas
y ese corazón es un narciso
un nacimiento de primaveras
sin nombre ni planes
el alma es emoción cargando lo necesario
deambula los senderos
y atraviesa la niebla
pero no se asusta de la negrura nocturna
un sentimiento
originario de esa noche
germina en el lugar más hondo y sensible
la brújula marca cualquier sitio
y nado hacia allí
sin nostalgia abandono mi barco
como una huella errante me dejo arrastrar por la marea
delante de mis ojos el mundo es sólo novedad
nada cubre mi cuerpo
ninguna idea acude a mis pensamientos
sólo contemplo la naturaleza:
el movimiento incesante.
la mirada nítida
(la percepción despejada)
el viento es nutriente vital
es narcótico feliz para el espíritu
el aire llega al núcleo de mis entrañas
y ese corazón es un narciso
un nacimiento de primaveras
sin nombre ni planes
el alma es emoción cargando lo necesario
deambula los senderos
y atraviesa la niebla
pero no se asusta de la negrura nocturna
un sentimiento
originario de esa noche
germina en el lugar más hondo y sensible
la brújula marca cualquier sitio
y nado hacia allí
sin nostalgia abandono mi barco
como una huella errante me dejo arrastrar por la marea
delante de mis ojos el mundo es sólo novedad
nada cubre mi cuerpo
ninguna idea acude a mis pensamientos
sólo contemplo la naturaleza:
el movimiento incesante.