Qalat Chabir
Poeta que considera el portal su segunda casa
Así como el olmo erguido, inmóvil,
de dormidas ramas y sonidos sordos
que en manos del furtivo rayo,
espera prender en días de otoño.
Así como el peñasco ardiente,
sediento al sol del verano
que en manos de la desbocada ola,
espera beber en la marea próxima.
Así como el quebrado suelo,
de rojizos y azulados cielos
que en manos del espantado viento,
espera de lluvia ser sembrado.
Así te espero,
con los ojos,
con los brazos,
con los dedos,
con el pecho abierto,
con todo aquello que soñaste
y que yo aún sueño.
© Copyright
de dormidas ramas y sonidos sordos
que en manos del furtivo rayo,
espera prender en días de otoño.
Así como el peñasco ardiente,
sediento al sol del verano
que en manos de la desbocada ola,
espera beber en la marea próxima.
Así como el quebrado suelo,
de rojizos y azulados cielos
que en manos del espantado viento,
espera de lluvia ser sembrado.
Así te espero,
con los ojos,
con los brazos,
con los dedos,
con el pecho abierto,
con todo aquello que soñaste
y que yo aún sueño.
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