Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TRES MOSQUETEROS MAS UN CANDIDATO. (Raúl, Manuel, Alaric)
Amanece que no es poco
y en el despuntar del día,
se contempla la silueta,
de tres mosqueteros, de calza y pluma,
pertrechos de poesía y calzados de sombrero,
de espada esgrimen la pluma,
que en el contrafuerte de un convento,
hacen cierto,
que la poesía es su ama
y por el ama muero.
Que del devenir de una dama,
es la estrofa quien apostilla
la punta de su espada.
De nobleza, caballeros, se viste vuestra alma,
que en el replicar de campanas,
al tercer tono, primer soneto,
se abren los cielos
con el nombre de tan ilustres mosqueteros,
Raúl, Manuel, Alaric.
Que el verso de amor y el triste,
les dijo si, nada más nacieron,
que del poema y un te quiero,
se visten los corazones
de tantas doñas Inés,
que por querer tener
solo viven en desespero,
de ver su nombre,
en cualquiera de sus versos.
Más este aprendiz,
que les rinde pleitesía,
tan solo aspira, con la mayor humildad,
el poder entrar en la:
Distinguida Orden Real de Poetas Desahuciados
Y así facer con ustedes
el cumplimiento de un sueño,
pasar de trovador a poeta.
Y que hasta en el último confín de la tierra,
se sepa
que ya no son tres mosqueteros,
quienes son capaz de versar
al pétalo tímido de una flor,
no es uno, ni dos, ni tres
son cuatro, par diez.
Y en la historia de Mundo Poesía
quede gravada en su memoria
que hubo cuatro mosqueteros
que con sus letras,
hicieron historia:
Raúl, Manuel, Alaric y Xuacu.
Amanece que no es poco
y en el despuntar del día,
se contempla la silueta,
de tres mosqueteros, de calza y pluma,
pertrechos de poesía y calzados de sombrero,
de espada esgrimen la pluma,
que en el contrafuerte de un convento,
hacen cierto,
que la poesía es su ama
y por el ama muero.
Que del devenir de una dama,
es la estrofa quien apostilla
la punta de su espada.
De nobleza, caballeros, se viste vuestra alma,
que en el replicar de campanas,
al tercer tono, primer soneto,
se abren los cielos
con el nombre de tan ilustres mosqueteros,
Raúl, Manuel, Alaric.
Que el verso de amor y el triste,
les dijo si, nada más nacieron,
que del poema y un te quiero,
se visten los corazones
de tantas doñas Inés,
que por querer tener
solo viven en desespero,
de ver su nombre,
en cualquiera de sus versos.
Más este aprendiz,
que les rinde pleitesía,
tan solo aspira, con la mayor humildad,
el poder entrar en la:
Distinguida Orden Real de Poetas Desahuciados
Y así facer con ustedes
el cumplimiento de un sueño,
pasar de trovador a poeta.
Y que hasta en el último confín de la tierra,
se sepa
que ya no son tres mosqueteros,
quienes son capaz de versar
al pétalo tímido de una flor,
no es uno, ni dos, ni tres
son cuatro, par diez.
Y en la historia de Mundo Poesía
quede gravada en su memoria
que hubo cuatro mosqueteros
que con sus letras,
hicieron historia:
Raúl, Manuel, Alaric y Xuacu.
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