viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un rincón de mi casa
en la que brotan poemas,
aunque a veces voy al jardín
del bar, libando cortados,
a robar flores y versos.
Hay un rincón en mi comedor
en el que no hay libros,
el resto está infestado
de palabras dormidas
de poetas y otros bichos raros.
En mi cuerpo se alojan
rincones historiadores:
Unos cuentan leyendas
con cicatrices documentales,
otros, cursos del tiempo
con arrugas y estrías.
Los demás tienen linaje,
el de mis genes queridos;
una mancha de nacimiento
como un huevo café con leche,
dos entradas en el pelo
casi casi con salida,
y esa esquina afortunada
que aún grita tu deseo,
curtida por la experiencia
de tu conciencia nocturna.
Siempre quedan rincones
oscuros en los que llorar
cuando es temporada.
(Para limpiar la tierra
y volver a sembrar
sonrisas y otras cosquillas)
Hay más rincones en la penumbra,
allí nace la magia
cuando amanece el dolor
a plena luz del día.
en la que brotan poemas,
aunque a veces voy al jardín
del bar, libando cortados,
a robar flores y versos.
Hay un rincón en mi comedor
en el que no hay libros,
el resto está infestado
de palabras dormidas
de poetas y otros bichos raros.
En mi cuerpo se alojan
rincones historiadores:
Unos cuentan leyendas
con cicatrices documentales,
otros, cursos del tiempo
con arrugas y estrías.
Los demás tienen linaje,
el de mis genes queridos;
una mancha de nacimiento
como un huevo café con leche,
dos entradas en el pelo
casi casi con salida,
y esa esquina afortunada
que aún grita tu deseo,
curtida por la experiencia
de tu conciencia nocturna.
Siempre quedan rincones
oscuros en los que llorar
cuando es temporada.
(Para limpiar la tierra
y volver a sembrar
sonrisas y otras cosquillas)
Hay más rincones en la penumbra,
allí nace la magia
cuando amanece el dolor
a plena luz del día.