Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Podrás decir Inmago que no has cambiado.
Qué sigues siendo el mismo escritor errante que obtiene su inspiración de una sonrisa.
Asegurarás que cual hedonista nostálgico aún le cantas a la Luna y que del Cielo robas tus musas.
Dirás que sigues siendo el mismo hombre parco de mirada ausente, hacedor de historias.
Que tu magia no ha disminuido un ápice y que tus cuentos deslumbrarían a más de una princesa.
Jurarás que pase lo que pase siempre has de regalar un poema a una noche estrellada.
Y todo eso puede ser cierto, pero solo hay algo que no es verdad en tus palabras, Inmago,
porque aunque tú no quieras admitirlo, si has cambiado.
Porque esta ternura que hoy desprendes, ese brillo en tus ojos hay una alegría nueva en tu semblante, y es que finalmente ahora puedes comprender la importancia de tu vida.
Nada ocurre por casualidad, querido Inmago.
Tú estas destinado para grandes cosas
así que sueña y sueña en grande
tu tienes el talento para hacer tus sueños realidad,
todo sueño es posible si tu ideal es noble,
también depende cuanto lo anheles en tu corazón y cuanto estés dispuesto a luchar
para que estos se hagan realidad
Inmago, es preferible hundirte en el intento que solo contemplar desde la barca
se siempre perseverante...la luz de los sueños nunca se apaga
Sonrió entonces aquel joven de apariencia endeble, ahora poseedor de nuevas fuerzas, de esperanzas renovadas, manteniendo aquella blanda sonrisa tan particularmente suya y con la mirada pura como la de un niño chiquito, se puso en pie y cogiendo su espada, echóse a andar.