Pedro Ferreira
Poeta veterano en el portal
CREPITAR
A Herme Medina, amiga en el alma.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.
César Vallejo
o los heraldos negros que nos manda la muerte.
César Vallejo
Septiembre siete,
como dos golpes de verso en el alma,
como crepitan las hojas que mueren.
como dos golpes de verso en el alma,
como crepitan las hojas que mueren.
Septiembre siete,
como losa fría que escupe el cielo
mientras el piso se inunda de llamas.
como losa fría que escupe el cielo
mientras el piso se inunda de llamas.
Septiembre siete,
como fuego que funde,
como hielo que abrasa.
como fuego que funde,
como hielo que abrasa.
Septiembre siete,
como mar que ya no mece las olas,
como pájaro inmóvil en el aire.
como mar que ya no mece las olas,
como pájaro inmóvil en el aire.
Septiembre siete,
como late una lágrima furtiva,
como se abate un corazón del pecho,
como te abraza la muerte en su tango.
como late una lágrima furtiva,
como se abate un corazón del pecho,
como te abraza la muerte en su tango.
Septiembre siete,
como labios que llaman
en la pira crujiente del silencio,
como rosa encendida
que cae de la rama.
como labios que llaman
en la pira crujiente del silencio,
como rosa encendida
que cae de la rama.
Septiembre siete
y el alma que se parte,
como un punto azul allá en lontananza
mientras un vuelo de alondra se anuncia.
y el alma que se parte,
como un punto azul allá en lontananza
mientras un vuelo de alondra se anuncia.
Septiembre siete
y Dios que siembra y recoge su paga.
y Dios que siembra y recoge su paga.
Sevilla - Retamar, septiembre de 2007