brokenknees
Poeta fiel al portal
Una rosa estática,
de piedra carmesí,
en un inicio de otoño
con sangre en común se formo.
Un árido desierto
la vio brotar,
de entre hueso molido,
sobre un cielo grisáceo.
Un pétalo de seda,
negro como la vista
que se clava en mi pupila,
un sentimiento con olor a bendición.
Espinas que con su rozar
hacen brotar sangre de mis llagas,
las doy gustoso para ella,
para que se alimente y no fallezca.
Una rosa tan negra
como el agujero que me consumía,
de una de sus raíces me sujete,
me arrastro y me mostró el querer.
Aquella rosa no muere,
sigue conmigo, deshidrata por el calor sofocante
algunos pétalos regalo al sol,
pero sigo alimentándola cada noche con mi sangre.
Esa rosa que me traslada
a un lugar sin dolor,
con un simple rozamiento de su calidez,
todo se vuelve multicolor.
Mi rosa negra,
que saboreé con amor, esta lejos ahora,
pero su esencia me acompaña,
y se que en un futuro incierto tal vez, sus pétalos de metal volverán a mi.
de piedra carmesí,
en un inicio de otoño
con sangre en común se formo.
Un árido desierto
la vio brotar,
de entre hueso molido,
sobre un cielo grisáceo.
Un pétalo de seda,
negro como la vista
que se clava en mi pupila,
un sentimiento con olor a bendición.
Espinas que con su rozar
hacen brotar sangre de mis llagas,
las doy gustoso para ella,
para que se alimente y no fallezca.
Una rosa tan negra
como el agujero que me consumía,
de una de sus raíces me sujete,
me arrastro y me mostró el querer.
Aquella rosa no muere,
sigue conmigo, deshidrata por el calor sofocante
algunos pétalos regalo al sol,
pero sigo alimentándola cada noche con mi sangre.
Esa rosa que me traslada
a un lugar sin dolor,
con un simple rozamiento de su calidez,
todo se vuelve multicolor.
Mi rosa negra,
que saboreé con amor, esta lejos ahora,
pero su esencia me acompaña,
y se que en un futuro incierto tal vez, sus pétalos de metal volverán a mi.