edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
La métrica es de tercetos enlazados, sindo el verso del medio el pie del siguiente y finaliza con un cuarteto para que no quede un verso suelto.
Tu barca y las olas (Tercetos)
Tú eres una frágil barcarola
que nace del impulso de un soplido
y navega en la cresta de una ola.
Ese hálito mágico ha salido
del mítico aliento de una ondina,
poniendo en marcha tu primer latido.
A tu lado comparte otra vecina,
ya sea en tormenta o con el cielo claro,
el vaivén de ese mar, la lluvia fina.
Y comparte también tu desamparo,
las mecidas alturas del oleaje,
soportando la falta de reparo.
No se puede evitar que suba o baje,
esa cáscara de nuez, pequeño bote,
o naufrague a pesar de su coraje,
si Eolo descarga cruel su azote,
devolviendo tu barca adonde vino,
sin que tu espíritu jamás lo note.
Y si logras avanzar en tu camino,
con las olas de ese mar que te acompañan,
verás que las espera un mismo sino.
Quebrarse en arrecifes que te engañan
o llegar a morir en las arenas
que suavemente tus espumas bañan,
retornando al Origen, ya sin penas.
Eduardo León de la Barra
Tu barca y las olas (Tercetos)
Tú eres una frágil barcarola
que nace del impulso de un soplido
y navega en la cresta de una ola.
Ese hálito mágico ha salido
del mítico aliento de una ondina,
poniendo en marcha tu primer latido.
A tu lado comparte otra vecina,
ya sea en tormenta o con el cielo claro,
el vaivén de ese mar, la lluvia fina.
Y comparte también tu desamparo,
las mecidas alturas del oleaje,
soportando la falta de reparo.
No se puede evitar que suba o baje,
esa cáscara de nuez, pequeño bote,
o naufrague a pesar de su coraje,
si Eolo descarga cruel su azote,
devolviendo tu barca adonde vino,
sin que tu espíritu jamás lo note.
Y si logras avanzar en tu camino,
con las olas de ese mar que te acompañan,
verás que las espera un mismo sino.
Quebrarse en arrecifes que te engañan
o llegar a morir en las arenas
que suavemente tus espumas bañan,
retornando al Origen, ya sin penas.
Eduardo León de la Barra