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El tiempo ofrecido

Qalat Chabir

Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche no supo decir.
Yo te esperaba en el bosque tenebroso
de los silencios,
ahí donde los miedos envuelven las puertas
de sal espesa y las palabras invernan
con sus sombras todavía.

Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.

La noche no supo decirme.
Llegaste como aquel temblor del muslo joven
cuando por primera vez busca impaciente
el calor efímero en otras manos,
como el agua clara chapotea en la charca
sin adivinar el futuro más próximo corriente abajo.

Aún quedaba tiempo
para cambiar nuestros destinos,
tiempo para asaltar las calles de siempre
con el calor inventado de los inviernos,
tiempo para pintar con nuestros nombres
los bancos dormidos del aquel parque.

La noche no supo decirnos.
Tú, lejana, te acercaste
un día sereno de luna escondida
con la mirada despierta y el cabello vivo.
Nuestros sueños, entonces, aprendieron a vagar
entre tu mundo y el mío.
Amanece y yo despierto contigo.



© Copyright
 
Última edición:
Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos.

Me encantan las imágenes que utilizas...
bello letrear poeta

mis preseas para tus letras
 
"Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces"

Dibujas una buenas imágenes de amor en tu poesía, escribes de gran forma, expresas buenos sentimientos en tu poema, te felicito

EDU
 
Que hermoso poema, me vuelves amante y soñadora con tus versos, me obligas a buscar palabras para hablarte porque me has dejado sin ellas... saludos Qalat
 
"Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces"

Dibujas una buenas imágenes de amor en tu poesía, escribes de gran forma, expresas buenos sentimientos en tu poema, te felicito

EDU

Muchas gracias Edu por tus amables palabras.

Saludos...
 
No deseo mas una noche en blanco, ni otra
noche sin estrellas, no deseo oír
el llanto, del que espera desespera,
deseo oír tus palabras, quiero
ver tu mirada, que tus ojos a mí me
guíen, en estas noches sigilosas.
 
No deseo mas una noche en blanco, ni otra
noche sin estrellas, no deseo oír
el llanto, del que espera desespera,
deseo oír tus palabras, quiero
ver tu mirada, que tus ojos a mí me
guíen, en estas noches sigilosas.

Qué bello poema! Gracias Lola por tu esfuerzo e interés.

Besos...
 
Quisiera ser poeta para
versar con magia delicada
pero no sé cómo hacerlo.
Quisiera ser poeta para
hilvanarte ilusiones que vuelen
por tus versos, tiempos y espacios,
esos que te expresen lo que sientes y pienses,
Pero no sé.
 
Quisiera ser poeta para
versar con magia delicada
pero no sé cómo hacerlo.
Quisiera ser poeta para
hilvanarte ilusiones que vuelen
por tus versos, tiempos y espacios,
esos que te expresen lo que sientes y pienses,
Pero no sé.

Sí sabes hacerlo, y de hecho lo estás haciendo.


Besos...
 
La noche no supo decir.
Yo te esperaba en el bosque tenebroso
de los silencios,
ahí donde los miedos envuelven las puertas
de sal espesa y las palabras invernan
con sus sombras todavía.

Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.

La noche no supo decirme.
Llegaste como aquel temblor del muslo joven
cuando por primera vez busca impaciente
el calor efímero en otras manos,
como el agua clara chapotea en la charca
sin adivinar el futuro más próximo corriente abajo.

Aún quedaba tiempo
para cambiar nuestros destinos,
tiempo para asaltar las calles de siempre
con el calor inventado de los inviernos,
tiempo para pintar con nuestros nombres
los bancos dormidos del aquel parque.

La noche no supo decirnos.
Tú, lejana, te acercaste
un día sereno de luna escondida,
con la mirada despierta y el cabello vivo.
Nuestros sueños, entonces, aprendieron a vagar
entre tu mundo y el mío.
Amanece, y yo despierto contigo.

Excelente poema. Te felicito. Un saludo.
 
La noche no supo decir.
Yo te esperaba en el bosque tenebroso
de los silencios,
ahí donde los miedos envuelven las puertas
de sal espesa y las palabras invernan
con sus sombras todavía.

Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.

La noche no supo decirme.
Llegaste como aquel temblor del muslo joven
cuando por primera vez busca impaciente
el calor efímero en otras manos,
como el agua clara chapotea en la charca
sin adivinar el futuro más próximo corriente abajo.

Aún quedaba tiempo
para cambiar nuestros destinos,
tiempo para asaltar las calles de siempre
con el calor inventado de los inviernos,
tiempo para pintar con nuestros nombres
los bancos dormidos del aquel parque.

La noche no supo decirnos.
Tú, lejana, te acercaste
un día sereno de luna escondida,
con la mirada despierta y el cabello vivo.
Nuestros sueños, entonces, aprendieron a vagar
entre tu mundo y el mío.
Amanece, y yo despierto contigo.

Hermoso amanecer Qalat

"y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces."

NO sé por qué lo remarco todo el poema logra en su conjunto unas imágenes estupendas, tal vez esa me ha traído un soplo entre los susurros perennes de los sauces..

un beso

Se te echa de menos:)
 
Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.


hermoso letrear de un tiempo que aún esperas.:) sonrisas de sol
 
Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.


hermoso letrear de un tiempo que aún esperas.:) sonrisas de sol

Gracias por tu primer comentario.Deseo leerte.

Saludos...
 

Quelat:
Muy bellas metáforas utilizas para construir tu poema. Es el primero que te leo.
No puedo darte ya una opinión. Pero es bello...
Saludos cordiales.

Angel.

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Septiembre, mes de la Patria.
 
La noche no supo decir.
Yo te esperaba en el bosque tenebroso
de los silencios,
ahí donde los miedos envuelven las puertas
de sal espesa y las palabras invernan
con sus sombras todavía.

Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.

La noche no supo decirme.
Llegaste como aquel temblor del muslo joven
cuando por primera vez busca impaciente
el calor efímero en otras manos,
como el agua clara chapotea en la charca
sin adivinar el futuro más próximo corriente abajo.

Aún quedaba tiempo
para cambiar nuestros destinos,
tiempo para asaltar las calles de siempre
con el calor inventado de los inviernos,
tiempo para pintar con nuestros nombres
los bancos dormidos del aquel parque.

La noche no supo decirnos.
Tú, lejana, te acercaste
un día sereno de luna escondida,
con la mirada despierta y el cabello vivo.
Nuestros sueños, entonces, aprendieron a vagar
entre tu mundo y el mío.
Amanece, y yo despierto contigo.

Ahora que las tengo tan cequita de mi las llevaré a dar un paseo,mas tarde ya volverá con su dueño,un beso
 
¿Qué hacía yo el 16 de junio que me perdí esta maravilla? Papaba moscas, tal vez... :::ojos2:::pero en fin:

¡Nunca es tarde cuando la poesía es grande! ... ésta lo es y no tiene fecha de vencimiento.


Todas mis estrellas para tu Tiempo Ofrecido y para tu precioso amanecer.


Un gran abrazo desde Buenos Aires.
 
¿Qué hacía yo el 16 de junio que me perdí esta maravilla? Papaba moscas, tal vez... :::ojos2:::pero en fin:

¡Nunca es tarde cuando la poesía es grande! ... ésta lo es y no tiene fecha de vencimiento.


Todas mis estrellas para tu Tiempo Ofrecido y para tu precioso amanecer.


Un gran abrazo desde Buenos Aires.

Me alegra que estés de nuevo por mis letras, como dices, nunca es tarde.
Te debo una, gracias.

Besos...
 
La noche no supo decir.
Yo te esperaba en el bosque tenebroso
de los silencios,
ahí donde los miedos envuelven las puertas
de sal espesa y las palabras invernan
con sus sombras todavía.

Eras tú el dulce llanto del violín
que danzando entre las rejas oxidadas
de los balcones antiguos,
cautivabas el vuelo de los pájaros cercanos,
el quejido multicolor del sol lleno
cuando despide la última tarde para dormir,
y el silente viento jugando a ser mayor
entre los sauces.

La noche no supo decirme.
Llegaste como aquel temblor del muslo joven
cuando por primera vez busca impaciente
el calor efímero en otras manos,
como el agua clara chapotea en la charca
sin adivinar el futuro más próximo corriente abajo.

Aún quedaba tiempo
para cambiar nuestros destinos,
tiempo para asaltar las calles de siempre
con el calor inventado de los inviernos,
tiempo para pintar con nuestros nombres
los bancos dormidos del aquel parque.

La noche no supo decirnos.
Tú, lejana, te acercaste
un día sereno de luna escondida,
con la mirada despierta y el cabello vivo.
Nuestros sueños, entonces, aprendieron a vagar
entre tu mundo y el mío.
Amanece, y yo despierto contigo.



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envuelves con la palabra y haces que las imagenes se asemejen a sueños dentro de uno un placer pasar a visitarte y dejar una huellita por aquí.
 

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