joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
La luz del alba trajo el fardo
de la primera ausencia.
Un río incontenible de dolor
brotó al ver la inesperada vivencia.
Lentas caerán las hojas resecas del tiempo
y lerdos de nostalgia, mis sentimientos.
No aletean las mariposas en mi pecho
al dejar de latir el viento.
Oiré tus pasos sin estar presente.
Estando ausente, sentiré tu risa.
Pasarán las lluvias entre las cenizas;
llegarán veranos y siempre estaré triste.
¿Será posible tu ausencia
un motivo para olvidarte?
¿O servirá de aliento
para recordarte más?
Habrá sequía en el invierno de mi rostro.
Mis penas serán una erguida cruz
y ya no podré ni querré cerrar los ojos
porque morí el día que se ausentó tu luz.
de la primera ausencia.
Un río incontenible de dolor
brotó al ver la inesperada vivencia.
Lentas caerán las hojas resecas del tiempo
y lerdos de nostalgia, mis sentimientos.
No aletean las mariposas en mi pecho
al dejar de latir el viento.
Oiré tus pasos sin estar presente.
Estando ausente, sentiré tu risa.
Pasarán las lluvias entre las cenizas;
llegarán veranos y siempre estaré triste.
¿Será posible tu ausencia
un motivo para olvidarte?
¿O servirá de aliento
para recordarte más?
Habrá sequía en el invierno de mi rostro.
Mis penas serán una erguida cruz
y ya no podré ni querré cerrar los ojos
porque morí el día que se ausentó tu luz.
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