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Deseo y decisión ( soneto sáfico puro)

Bernardo de Valbuena

Poeta que considera el portal su segunda casa
Un deseo no cambia nada, una decisión lo cambia todo.


Sería bueno que un quizás perdiera
el santo y seña que a la fe confunde
y que en el tiempo a la esperanza funde
por ser un sueño, potencial quimera.

Simple deseo, sacrosanta espera
vana ilusión que en el abismo se hunde
y en la demora y confusión redunde
pues nada cambia y un después lo altera.

Lograr valor, la voluntad precisa
y la ocasión con confianza mide
de forma fiel, con precisión, concisa.

La decisión con prontitud decide
es la firmeza su mejor premisa
y en el trabajo su virtud reside.
 
Un deseo no cambia nada, una decisión lo cambia todo.


Sería bueno que un quizás perdiera
el santo y seña que a la fe confunde
y que en el tiempo a la esperanza funde
por ser un sueño, potencial quimera.

Simple deseo, sacrosanta espera
vana ilusión que en el abismo se hunde
y en la demora y confusión redunde
pues nada cambia y un después lo altera.

Lograr valor, la voluntad precisa
y la ocasión con confianza mide
de forma fiel, con precisión, concisa.

La decisión con prontitud decide
es la firmeza su mejor premisa
y en el trabajo su virtud reside.
La valentía y la decisión firme como pilares para enfrentar la confusión y potenciar la esperanza.

Saludos
 
Un deseo no cambia nada, una decisión lo cambia todo.


Sería bueno que un quizás perdiera
el santo y seña que a la fe confunde
y que en el tiempo a la esperanza funde
por ser un sueño, potencial quimera.

Simple deseo, sacrosanta espera
vana ilusión que en el abismo se hunde
y en la demora y confusión redunde
pues nada cambia y un después lo altera.

Lograr valor, la voluntad precisa
y la ocasión con confianza mide
de forma fiel, con precisión, concisa.

La decisión con prontitud decide
es la firmeza su mejor premisa
y en el trabajo su virtud reside.
Qué decirte, querido Bernardo, de este soneto construido con versos endecasílabos sáficos en su totalidad. Ardua tarea habrá sido. Solo comentarte que estos versos son muy de mi agrado con sus dos golpes de voz en el recitado proporcionándoles contundencia que le viene muy bien al mensaje que transmites. Entre el deseo imaginario y la acción concreta está la voluntad a la cual pones pedestal. Nada se haría sin ella, efectivamente. No obstante hay una sinalefa que veo difícil en el verso 6º al final entre “se hunde” siendo la sílaba “hun” de “hunde” la 10ª del endecasílabo y rítmica primordial. En ese lugar complejo para la sinalefa he podido ver a otros que la hacían sin ver problema alguno. Uno de ellos es Francisco de Quevedo y ¿quién le tose a Quevedo? En ese lugar y en otros que marcan el ritmo del verso intento evitar el recurso, pero no seré yo quien te lo censure. Un magnífico soneto al cual volveré sin duda.
Con un fuerte abrazo van mis afectos.

Salvador.
 
Última edición:
Qué decirte, querido Bernardo, de este soneto construido con versos endecasílabos sáficos en su totalidad. Ardua tarea habrá sido. solo comentarte que esos versos son muy de mi agrado con sus dos golpes de voz en el recitado peoporcionándoles contundencia que le viene muy bien al mensaje que transmites. Entre el deseo imaginario y la acción concreta está la voluntad a la cual pones pedestal. Nada se haría sin ella, efectivamente. No obstante hay una sinalefa que veo difícil en el verso 6º al final entre “se hunde” siendo la sílaba “hun” de “hunde” la 10ª del endecasílabo y rítmica primordial. En ese lugar complejo para la sinalefa he podido ver a otros que la hacían sin ver problema alguno. Uno de ellos es Francisco de Quevedo y ¿quién le tose a Quevedo? En ese lugar y en otros que marcan el ritmo del verso intento evitar el recurso, pero no seré yo quien te lo censure. Un magnífico soneto al cual volveré sin duda.
Con un fuerte abrazo van mis afectos.

Salvador.
Hola.Salvador, me alegra que te hayas pasado por mi soneto sáfico que a mí tanto me gustan y comprendiendo la dificultad que tienen yo también observé el uso de esa sinalefa pero iba allí como anillo al dedo y no advertí falta de ritmo en ningún momento despues de varias lecturas, por eso aunque no sea muy académico, creo que eso ya pertenece al “recurso del poeta” …y por esta vez, y dado que estamos empezando el año creo que se me puede perdonar pues no deja de ser un “pecadillo venial”…pero que no cambia el mensaje que intentaba plasmar en el poema. En cualquier caso celebro tus comentarios en cualquier sentido. Aprender es lo mío. Un abrazo. Bernardo de Valbuena..
 
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