Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pensaste que al marcharte moriría,
no pudo convencerme tu argumento,
disculpa si fallaste en el intento
-soñaste en realizar tu fantasía-.
¡La pena enloquecerme debería!
-no pude complacerte, lo lamento-
me marcho sin hacerte un aspaviento,
confiaste en que jamás sucedería.
Bendigo los momentos a tu lado,
los buenos, los hermosos, los fatales,
grabados en mi mente se han quedado.
Hiciste a tus desprecios habituales,
me queda por completo confirmado
¡yo solo fui el causante de mis males!
no pudo convencerme tu argumento,
disculpa si fallaste en el intento
-soñaste en realizar tu fantasía-.
¡La pena enloquecerme debería!
-no pude complacerte, lo lamento-
me marcho sin hacerte un aspaviento,
confiaste en que jamás sucedería.
Bendigo los momentos a tu lado,
los buenos, los hermosos, los fatales,
grabados en mi mente se han quedado.
Hiciste a tus desprecios habituales,
me queda por completo confirmado
¡yo solo fui el causante de mis males!