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¿Por qué los cadáveres sólo hablan de sí mismos?
La lógica aplasta como la realidad encorsetada en la cintura de Escarlata O'hara.
Un escalofrío como un relámpago de leche, como un nervio afluente de coronarias
estalla en la grillo noche,abierta
de piernas en los cadalsos
donde verdugos de...
Mis ojos lloran lágrimas de terciopelo.
Una suavidad que mece la mirada herida,
hasta dormirla en el regazo de la tuya, cuando en el choque.
el final despierta como el oso hibernando en la cueva de tu cara, con un dolor que se quiere curar en el palacio de las mil camas de tus sonrisas.
Y que...
El ente, rabiosa identidad,
es un monstruo generador de juguetes rotos,
de ilusiones violadas por la ambición que castañetea los dientes en probadores de amplia frecuencia.
Dice de sí que una pequeña síntesis nos acerca al mundo taciturno de las luces de neón y la fama distorsionada del...
Un acorde de sol dorado
levanta tus faldas con un guiño
de placer.
Ayer el elogio minuta preciosos
momentos de disimulo escondidos del sabor neutro
de la esperanza.
Miente el que dice que las craneales llanuras de la luna
se esnifan trenzadas sus líneas sin
Clavijos de muñecos perdiendo sus...
Brazo a brazo el agua se moldea
mimética por todo mi cuerpo.
La travesía, es una senda de superhombres ,
es una úlcera en el estómago digerido,
Nadamos el hábitat del refugiado que nadie quiere refugiar.
La fragilidad de los puentes
cosecha en nosotros interrogantes a punto de explotar, tu...
Cánticos de higiene blanca murmurando en las playas
de las almendras.
Tallado en mármol tu rostro helado palidece inmóvil ante la
sospecha
entre éstos murmullos del viento polar
la admiración se preña de arquitectura divertida,
en un tallaje de mediciones.
Precauciones que nos molestan
hasta...
Cúspide de arrozales ungidos
dedos de diamante.
Canastas de meloso fruto
cordaje de tembladeras miradas
ciñen la elegancia amparada
en desacordes de júbilo no nato.
Aspereza del color trasgredido
en minutados silencios de monasterio, juglares del dolor
amperaje ordeñado en chupitos de miedo...
La laguna. Delgado tránsito del
que mora por las estaciones
del mundo.
Onda a onda acariciando la solitaria orilla peinándola en el remanso de la playa nos pide
la pulcritud amasada en el hielo que la bautiza en un eco de simulación onírico,
la imagen se vela en estancias de añoradas reacciones...
Circo de muerte prensil,
nos estafas con tu recreo anónimo,
piñata de locuras almorzadas en la llaga.
Dulcineas del concierto sonámbulo,
picotas de la fiesta del mar,
donde los muros no se atraviesan
sin dolor.
El equilibrio decide la suerte del funambulista,
cegado por el miedo atroz de la...
Y si del verdor incipiente que me va cubriendo el cuerpo
de musgo, Transige ocular
la verdad cutánea un, harapo de miel, una rueca, de algodón que me abriga con hoja morera ,me van comiendo los gusanos y se va formando la crisálida más hermosa que será la seda más
larga y más fina de la cuál ...
En estos papelitos donde no hago otra cosa sino hablar de ti.
Voy doblando y redoblando como pajaritas que viven en palomares de desamor.
Su contenido retorcido como papiroflexia del soñador, deja orificios de viñetas abiertas para que las letras y sus párrafos, se liberen como orugas...
El silencio acobardado por un ansia de poder limita la reacción compleja del des nacer
que cada noche ovula en el manantial de la doncella.
Ya desde ese recorrido de ingratitud.
Los amantes vitorean hexagonal-mente el deseo que en la colmena, proclama la hormiga en su indefensión al notarse...
Búsquedas del tiempo perdido
en un encuentro lleno de hallazgos, aunque nos golpee la vida con latigazos. Perderemos los días llenos de lírica
llenos de esperanza.
Tras el telón, un ángel amputador.
Un asesino indemne que se mete en los cuerpos llenos de música, y los desafina hasta romperlos...
Nunca despertaste del fino hilo
que atravesaba tus enfangadas venas.
Fueron tirantes que sujetaban
los pantalones plomados de un estribillo que desafinaba.
Donde la gota se desliza por el plata
como enjambre de miedos, llenando
las cópulas doradas en festines del corazón, abrigos, sus múltiples...
El paisaje no se deja maquillar
no deja que tu cámara lo haga hablar.
Sólo sin color,
la postal duerme realidades de una orilla no navegada
cautiva de pupilas sin mirada
democrática. Un emporio desgarrador que se alimenta de azules, que son grises tendidos como hojas que lloran sus poemas, al...
Buitres bursátiles rodean los cadáveres de los perros de llanura,
pardillos que se iluminaron con promesas de prosperidad,
donde todos caemos siempre llenos de falsa ilusión.
Un abrazo que te rompe por
dentro constreñido por la serpiente bancaria.
Que repta ,deslizándose por tu piel múltiple de...
Ascuas de vanidad crean el reguero de pólvora ,como semillas esparcidas por el campo amarillo,
Las cartas vuelven con velocidad como pájaros
heridos, el llanto de su contenido crea ríos de letras blandas, hundidas en leche negra, el petróleo del corazón, arrancado a cucharitas, de té amargo,lo...
La segunda piel pide perdón, por envolver los gajos de la
vida fracturada. Esbelta transgresión ,
que quiere aliviar el dolor,
de tu ausencia.
Voltaje de candiles con llama que llora la historia mínima.
Así dime ternura cutánea ,
tu curtición depende del otro vestido que enfunda las ganas de...
Sombra caída llena de cautividad
te preñas del color del nombre hecha jauría menuda ,llena de amor no resuelto.
Llena de reja de olas, pinceles como barrotes mordidos
en la lealtad.
El calco de tu figura te pide una huella imborrable en la cama, que tú ,él, yo, brindamos carpe diem ante la...
Tu mar de cintura láctea
de arco iris lloviznado,
de premura y duna, tapiz del calco otoñal,
que piensa erguido la lana segada entre tijeretazos sin orgullo. Tu brizna mutilar.
Payasos que lloran la función
somos pocos bajo la carpa del hielo, hecha picadura del mimbre natal, en esa misma...
Di mi sangre desierta,
di dueña del cauce que a ti te lloro.
La veleta del molino gira y gira
tembladura de la miga que en la leche merodea tus comisuras.
Sabed que cada día se inventa
un nuevo atardecer donde se cocina la pasión del justo sendero vuelta al hogar.
Al rizo de ortiga del sueño que...
No hay señas en este camino de aullidos,
no hay precios en este laberinto
de voluntades,
candentes de espinas ,coronas de terciopelo, maúllan extraños
silencios en su calvario.
Pálpitos desangrando la risa de las hienas.
Chispea el tránsito del orgullo,
nacido en cuevas de lobos.
Di no a esa...
Luz de mirlos devorando insectos de pan.
Las campanas resuenan.
Como llamas de alto oleaje.
Ese idilio del morbo ,marea va,
marea viene, son un mutilar insecto demolido en las eras de los jardines amarillos.
Los sacrificios mudan catarsis.
Plañideras de un féretro que
acuña vacío negación del...
La sinceridad, los elogios por tu belleza,la agonía del placaje
que nos mueve buscando respuestas,todos esos sentidos, sensaciones o piropos,
serán acaso ciertos?
, Que los hologramas de llanura de silver mountain completarán como órdenes
de personas a personas sin saber de ninguna manera su...
Te dibujo con el dedo sobre
un mapa sonoro
un abrazo que vio romperse
latitudes y trópicos delimitando
nuestra infancia.
Así nuestro mundo roto
dejó de girar.
Por la inanición de los orgullos
boxeando entre dos,
y desde el calor insatisfecho
en el mapa de las estrellas un desagüe en su centro...
El sueño mutilado por desconfiar
de la larga hibernación.
Es un mentidero de solsticios,
candentes, plomos de una inmersión de agnea que narcotiza los segundos brillando abajo,
el gran azul hipnótico se lleva consigo las delgadas lágrimas
del hombre delfín.
Flotante sentimiento ingrávido...
Lazos de miel dormida,
anudan la añada que rota
de dolor vitorean los silencios
inexpertos entre dos....
Dime salvaje alimento , podarás tu mundo de grises montañas cardiólogas
con pálpitos en el pecho.
La construcción de los barrotes,
Se forjaron en crisoles para abanicos susurrados desde...
Me mimas la ausencia,
cándida caricia que de repente
Se adelgaza de pérdida.
Ya el verdor de tus palabras
maduran en el vergel
del pecho, con la llamarada
suturando adioses de alas
rozando la vergüenza.
Alada tras alada nada el ave
su senda tendida en los balcones con las piernas abiertas ...
Paladares de ciego saborean
tránsitos en inviernos
Capicúas volviendo a
la tez del dolor
con tonos y usos
decolorando la piel de los días
praderas rasuradas con el miedo al sabor.
El péndulo del mundo
vibrato en canciones de elegantes ocasos, son del único
sueño temido por Dios.
una sangre de...
Candiles de brillo malva,
agotan la tentación expresada
en el escenario,
los payasos somos equilibristas
con lágrimas de mármol enraizadas en el himen de la noche, cada función se reposa en un recodo de la pupila encendiéndose en la oscuridad
como filamento trasgresor.
Y habla la bohemia velada...
Como aquellos cromos que
pasaron por mi vida, despegándose del álbum gastado,que en las noches viejas
vacías brujuleara la mentira y tan solo el parpadeo
de mis ojos, fuese el cronómetro
que marcará las horas de los años uno tras otro.
cayendo derretidos en las mil hojas repetidas.
Entonces yo...
Trémulo gozo de ayer,
primarios sostenes del mundo,
caprichosos sextantes nos hacen
viajar por la infinitud,
de los océanos que inundan
nuestros paladares.
Sendas de cordura nos piden
luchar en la enfangada rayuela
del atlas de los hombres, para desde la aventura del viaje
construir una avezada...
El sol negro escupe sus rayos
como alquitranados reflejos de su ser.
Un chapapote sideral, que anuncia exclusión.
La débil llama obtura largos péndulos de onanismo
endureciendo la primavera de los hallazgos con sólo gotitas de perfume en sus bragas.
vuelve locos los trenes del desamor, y llena...
Madres de los lirios del sol
buscáis el reflejo del primer amor, del primer color
del primer sabor.Hijos de interrogaciones guardando el pórtico.
los calostros no huelen, la impermeable sed umbilical.
Tardíamente dejan que caigan del velo
Que la ancianidad debe despojar de impulso, y la rabia...
La nube rota de tu corazón.
Empapa las paredes del mío riachuelos escondidos en las venas izan la herida que del
miedo multiplican el sollozo último de la amargura.
Quemada como incienso se esparce ligera la llama de tu rencor.
Mutilo yo mi ambrosía,
esa malvarrosa que décima,
a décima piñetea...