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Yo aquí lo vi cantar el otro día;
la otra tarde lo vi, tenía melena.
Y unos treinta años menos,
y una voz diferente,
y un nombre de guerrero,
y el mismo verbo urgente.
Profundo, un diálogo interno con quien lee realmente magnífico, no pudo ser mejor, por ello las más sinceras y francas de las...
Muchas gracias compañero por su presencia en tan modestas líneas, la vida es un carrusel como usted bien dijo, de nosotros depende si intentar entender el juego o solo jugar.
Saludos fraternos igualmente, Marcelo Aurelio.
Calzada de hebras radiantes,
en el estar de la cúspide cordial
confinar ilusiones en frescos caudales
es el diario subvenir, envolver y deslumbrar,
¡portentosa epopeya!
Bellísima tierra bellísima,
aún de verde. ¿Saber? ¿verdad?,
solamente tú señor, tú señor.
Inmolarse, no amilanar la...
La palabra arte en todo su esplendor, felicidades poeta, probablemente haya una pequeña equivocación en el título, si desea revíselo por favor.
Saludos, Marcelo Aurelio.
La vida es una erosión, no un molde.
La idea del silencio es la palabra silencio,
pero la raíz sin sonido de las grietas de las aceras
solo la conocen los locos tristes,
los que no escuchan el mar en las caracolas
sino naufragios encerrados en una botella.
Se dice que la tercera es la...
Felicidades, un modo innovador de narrar y al mismo tiempo versar sin descuidar la intensidad y utilización de figuras. En fin, bello poema.
Saludos, Marcelo Aurelio.
Grises azucenas permisibles al asomarse,
bravíos filamentos cegados hacia la minúscula atadura
cuando la aprobada ejecución ahogaba el impulso
de nervios constantes y huesos fragantes
estirados sobre el gozo frondoso acarreando la muerte
desde el numen hasta la mayúscula hendidura de vida
jamás...
De acuerdo, gracias por su pensar y sus palabras, bella perspectiva, ¿Cómo no extraviarnos en un mundo que no es nuestro? (es una pregunta popular y común que deberíamos hacernos con mayor constancia).
Saludos, Marcelo Aurelio.
Muchas gracias, justamente es fértil y agradable descubrirlo diariamente, al igual que trazos en un papel con los ojos cerrados.
Saludos, Marcelo Aurelio.
Se le presento un dolor apacible,
pero a la vez poco soportable,
uno de esos que aparentan ser serenos y
con el paso a trote lento apresurado
no dejan de ser erupciones en la vesania,
esa tormenta meditada,
ese esplendor que ondea
por encima de la mente,
que ni el mismo portador lo...
Se acercó en cuatro bases,
a salto presuroso fijó la mirada
pelaje sombrío vislumbrado,
acercose hacia la migaja sin saberlo ni desearlo,
trasluces se percibían al asomarse y
alejarse, cerrando la ventana y
abriendo la puerta dejó de temer,
aunque no de huir.
Saltando quizá
caminando sin...
Un gusto leer su versar, entender lo incomprensible, sospecho que es ese el curso de la vida, ya sea en el amor, el arte en general, o sus expresiones. Alma y cuerpo presentes en su creación, un placer.
Saludos, no abrazos ya que no están permitidos, Marcelo Aurelio.
Surge, no cae, ingresa el desahuciado,
la cumbre dichosa lo alienta, no podrá huir,
siempre la hallará y ella lo buscará sin importar ya esté con él.
Cumbre y cielo: utopía hallada, emanada hacia la libertad,
aquella edad cuyo inicio no tiene fin y el fin carece de razón.
Lana...
Bellísima la concepción que plantea sustentada en la soledad, ese sentimiento que como la palabra indica siente y miente, arribando en ciertas ocasiones en un profundo y sereno conocimiento de uno mismo. Saludos, Marcelo Aurelio.
Totalmente de acuerdo, gracias por el consejo como usted dice la mejor forma de empezar es hallar el núcleo del que uno proviene y la razón, la misión que se nos ha encomendado y las historias que son las que no definen.
Técnica y práctica la descripción que proporciona, realmente hermosa la combinación entre lo cotidiano y lo poético sumergidas ambas bifurcaciones en la prosa, no he vivido mucho pero avizorar personas como usted que brindan una clara síntesis de lo que en teoría es la vida es un privilegio...
Una tecla inicia su labor, como en toda persecución el prisionero es quien las presiona. La humanidad como tal se ve encadenada y reprimida en una caja construida por ella misma, maltratando el presente y rasgando el empaque (la vida). Si el errar humano es aceptado como normal entonces, ¿Por...
Las esquirlas vuelven al murmullo y el murmullo vuelve a todo
¿Dónde está? ¿Escondida tal vez en la pared prendida y
en la sombra no perdida? El pellejo suprimido y
estático sobre sus ojos, sin querer se transformaba,
no podía reprimir el impulso, él la condensaba toda.
Movida hacia la...
Muchas gracias reiteradamente, hermoso el mensaje que planteó al inicio, levantarse del charco y seguir; que solo de eso se trata la vida, como diría Galeano.
Saludos, Marcelo Aurelio.
Son las teclas parte de la perpetua descomposición,
compacta e inevitable, suficiente es cantar sin salivar
el papel en hoja, al pasar lo hace, al avanzar
no se esfuman los destellos, similar al declive
de la naranja se desliza, tal vez no arribe en la misma estación,
enseñando que beber...
Mirada dulce evaporada, sin alma ni cuerpo, tampoco músculo,
del plástico se sufre y ríe, el núcleo palpita y
el espíritu se disipa, el montículo masticando el seco pan,
triturado sintiendo la ubérrima miseria en los labios y
la melosidad en el plectro y numen, la belleza en el sentido del...
Dormida hacia la corriente extrañada, el frío la aplastaba y
ella resistía, sobre sus pies yacía el inagotable fluido de angustia,
el papel rígido y las uñas sumergidas.
El exiliado impulso perdió color y
la novicia mella hablaba del rencor.
Un tonel planeado lo percibía,
rizada como el sol...
Volaba herida sin gotear, teñida de celeste era confundida.
Agitando los brazos seguía ignorando al compás,
el vidrio despedazado, grosas líneas en prosa,
tinta vertida en el flujo, se aproxima al cielo y
en llanto suave, diminutas lágrimas son arrojadas,
tirar la caja; maltratar el...
Al anochecer voceada, cálida y calada;
recorrer los celajes en el olimpo
sin ver aún la sondeada brillante de la
blanca aversión y la erosión de hace no tanto
tiempo, sencillo es el pasar del aire,
la ternura de las aves, la fluidez de los caudales.
Sin idea, sin pensar que decir, irónico...
Prosa, rosa sujetada al pétalo y al capullo
la mantiene fresca, oteada en rojo, azul y verde,
oblicua e inclinada, la pieza la ve desde abajo.
El despejo coqueteando con el boquete
que aún no abrió, la base poleada y
teñida de bronce, a veces verde, celeste, y
muy pocas del matiz inicial...
Desorbitada la espiga, desnuda en la bahía cuando
la frazada y el júbilo ruedan sacudiendo el sereno,
rasgando aquellas que no eran trigueñas,
dos de cuatro, pero ocho de seis, la no poca esencia
que se desfogaba por la terraza cayendo y
perfilando la flecha que decae del capullo y
es...
Ofuscando el cadáver bajo la tumba, el agua cayendo y la ventana húmeda, sus nombres resonaban, tal en ellos era la sonata que no resistía el imponente navío, arremetía hacia el estrecho agujero de pálidas cortinas, matices suaves, vuelo planeado y alas hacia la marea, hermosa como era, tan...
Almohada aplastada, su sonrisa agachada
El caucásico sombrío hombro oculta arrugas
Viento recorriendo diáfano las ondas del mañana
Y aún la veo, creo en los ojos de escarcha...
Piernas rígidas y lisonjeras agrietaban sus pasos, aproximada hacia el oscuro sótano libre de mórbidas palomas que la abandonaron. Ya en el balcón inferior extendían sus alas de poca tersura, anulado el blanco y acrecentado sus diminutas leguas expandidas, quedaban sus huesos firmes y sosegados...
Pereció aplastado por el tormento, resguardado por la tormenta, sangre abierta y piel sin orificios; con dolores, ligera fue su vida, no intentó a la lejanía llegar, quiso no pudo, amó no minó, la mesa despedazada terminó. El preámbulo utópico hallado, sencilla milla, paradoja en hojarasca, su...