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...y sueña interpretando lo que quiere...
total hacerlo es gratis por ahora.
Bebiendo poesía en cantimplora
Lo mismo que una sediento berebere.
No es dulce de membrillo ni damasco.
Mi coro es un macabro villancico.
De enanos que sudando pala y pico
perforan con sus puntas el peñasco.
Qué...
He perdido
el abismo
duplicado
de tus llaves.
Cuánta noche.
Dos, tres uvas.
Un racimo.
Todo el suelo.
Fue un destello
que llevé
a mi boca.
Vidrio aveces.
No es que llore
pero ¡mira!
¡pobre espejo!
¡tengo un nombre!
Entre el amor y el dolor andamos, estimada Alizée, con un verso sentenciado que aún está por escribirse.
Muchas gracias por la companía y la amabilidad de tus palabras.
Tus ojos de pronto
se cerraron.
Y escuché el portazo.
Desde el ventanal
el patio
tenía la intimidad
de un naufragio.
Con hojas de otoño
había encuadernado la tarde,
el amor ese niño
muerto de antemano.
Es una bella dualidad la que nos presentas Alizée, donde al final del camino(o poema)te veo a ti misma recogiendo lo que ayer sembrabas .
Y por supuesto, con las manos llenas, triunfantes.
Gran saludo.
Me gustó la personificación de la paciencia en el laborioso egipcio.
Por otra parte, el viento de la pampa, que se desarrolla sin obstáculos, bien conocido es aquí en el Uruguay
para los que habitamos la costa.
Saludos Musador .
Dedicado al compañero Marquelo,
que aprendió leyendo vísceras.
Después de algunos años confinado,
con perros cimarrones me presento:
mi nombre es Hilandario Rudelaris.
Dibujo enredaderas donde muros.
Aparte de los padres que no...
dudaba si dormirse o dar un salto
el tiempo en los pretiles como un gato
la dicha que inventé también es triste
a veces vaporosa incombustible
la quieres definir se llama euforia
cargada de veneno y miel de abejas
gravosas van y vienen como obreras
las párvulas campanas que cobijo
su flora...
La complicidad final le da alas a todo el poema, como cuando termina una rola y te queda dando vueltas, esa brasa que sigue quemando.
Gran saludo Cecilya.
-¿Buenas,
qué te sirvo?-
-Cualquier cosa que me ayude a recordar-contesté.
Hacía media hora la muerte
se había sentado a mi lado.
Como una prima lejana
que no has visto en años.
Y que reconoces en su gesto más ajeno.
Compartimos banco.
No hubo preguntas.
Ni fue necesario
que se presentara...
Esta bien informado don marquelo. No me extraña.
Usted ya es rico.
A propósito de su poesía,
es cierto que ha sintetizado la dopamina del aire reduciéndola a versos? No se detenga.
Dónde compras tú el papel
de liar el atardecer?
Hermoso poema donde
moldeas a tu forma esa rara belleza
en volutas de humo y embeleso.
Saludos por allí.
Que fácil para ti es participar en la abundancia pues sabes sembrar tus versos en campos magnéticos, cazar las mariposas del ritmo y sacar la cuenta regresiva de una flor.
Gran abrazo Luciana.
El estimulante de tu literatura alcanza y sobra, Pantemático, para no apendejarte.
Qué excursión fascinante haberte leído, más allá de las peripecias que cuentas.
Gran saludo.
Te duele el colorante de mis versos.
El amor inconstante del corsario.
Mis ripios en el mar cosiendo redes.
Perdí la vista por leer tus labios.
Tu diario íntimo tu cuerpo alegre.
Te duele el campo abierto la ventisca.
Ahora pones precio a mis guitarras.
Y es digno de un olvido memorable...
Abriré tus fojas por la fuerza
que me otorga la herrumbre
de la costa.
Soy el único titular
de esta desolación
que no se mide en hectáreas.
En vano haces alarde
sobre la edad de los árboles
contando mis anillos.
Yo soy la cifra natural del Anuario.
Y sus paredes.
Mis colores son álgidos y en la...
Solo con las manos atadas
se me concede tocar este suelo.
Y fue lo último que dijo.
Habían usado las cuerdas
de un violín desafinado
para darle tres vueltas al cuello.
Antes de apretarle
las muñecas hasta el crujido.
El otro extremo fue ajustado
a una viga que
se improvisó en el momento...
Desatas el rosario de tus cuerdas.
Vocales bien abiertas dios mediante.
Encima de la mesa triste amante.
Bendigo lo que escupas lo que muerdas.
Tu rima es la medida del abismo.
El postre conque endulzas el veneno.
Calíope de rítmico espejismo.
La tinta del viñedo más obsceno .
Me sabes ya en tu...
La casita de cartón, con disimulada opulencia, me llevó por lo concreto
así como por lo onírico, y en ambas
latitudes, desde un desborde perceptivo, me dejó impresionado.
Saludos José Luis.
Creo que todos tenemos en común alguna canción privada,
que nos recuerda algo que perdimos
o encontramos o está por suceder.
Tu poema me llevó a las melodías que me guían.
Saludos Cecilya.
Buen día Anatolia,
la edad de los metales,
derviches en estado
de trance permanente.
Acuñando monedas
de oro se hizo el Bósforo,
la tierra es el sentido
de orientación y pertenencia.
Campos de guerra, trigo y cebada,
una campana invertida
enterrada a mitad del viento.
El tiempo en las...
a Daniel Villatorio Bardales
Fue necesario que llegaran los poetas,
con sus témperas y pinceles,
sus corceles y sus piedras,
brocha en mano la esperanza.
De la última rama del páramo
pendía un hilo de asfixia.
Y a la entrada del bosque
que había sido deshojado
se leía: " despacio, silencio...