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Del absurdo vacío de la ausencia
llega claro el murmullo de tu voz
que calla caprichosa
por cobarde...
aunque más cobarde soy yo
que me niego a soltarte
aferrándome al silencio.
Hoy quise mirar mis manos
No son bellas
Son fuertes
Son amplias
Son útiles
Acarician, aman, acarrean,
sostienen, levantan, trabajan.
Quiero manos iguales
que se unan a las mías
para construir la vida,
para acompañarse.
En un destello de iluminación
(tal vez divina, nadie sabe)
he podido concluir
que los mejores amantes
son los imaginarios
(ellos saben dónde, cómo y cuándo),
los amigos más sinceros los borrachos,
los poetas ven los colores más bellos e intensos
y también los más lúgubres y trágicos.
Que el...
Sí, lo admito,
hoy me envolví en sus brazos,
hice míos sus labios y dejé que me tomara
como toma las montañas el ocaso:
para sucumbir entrelazados.
Mentiría sino admito que vibró
cada rincón de mi ser,
que fue un gozoso encuentro.
Y mentiría también
si digo que no estuviste presente
en todos...
Te presiento a la vuelta de cada esquina, te presiento.
Tus pasos por la calzada son el eco de mis pasos.
Estas en el murmullo del vecindario,
en los gritos de los niños,
en la mirada del gato.
Te presiento en todos lados,
en las noticias lejanas del ausente,
entre mis cabellos,
en el aire de...
Me gritó desde el suelo profundo,
desde el centro mismo del socavón
que antaño escupió estaño y plata.
Su voz firme se elevó a la cima nevada
de los titanes de las cordilleras,
los que custodian la altipampa,
y se expandió diáfana por las llanuras
cálidas que los Moxos habitaran.
Su clamor se...
Que no me angustie
el eco sordo de tu ausencia
ni el sonido silencioso de tus pasos
que no van a volver.
Detrás de tí corrió mi anhelo
que al no encontrarte volvió a mí
taciturno y quieto.
Y la sonrisa que algunos días
pintaba mis labios como carmín
dejó de lucirse al no sentir tus labios...
Vino la muerte y se llevo tus ojos.
Esos que eran mis faros,
mis anclas y alas,
mi tesoro, mi todo.
Cobarde escondo el rostro,
no quiero ver el sepulcro lleno.
No me importan los otros que te amaron.
Mi egoísmo reclama
que desde el cielo seas mío,
sólo mío, siempre mío
ángel de la...
Se cubrió con su manto negro
y salió a recorrer,
sola,
las desiertas calles.
Un destello de luz
distinguió a lo lejos
y a lo lejos se escucharon
los ecos dormidos
de charlas amables.
Caminó a paso calmo
como paseando
por antiguas edades.
Pensativa, ajena
sonrió un par de veces.
Luego de horas...
Cómo tarea pendiente del destino nos encontramos.
Una mirada, un segundo de eternidad cómplice,
bastó para que entre sábanas de lino erigiéramos altares.
Con las almas enlazadas y los labios en los pliegues de la piel
nuestras voces entonaron himnos a los dioses paganos del placer
¿No dicen que...
Me van a quebrar lo huesos
las estelas de hielo
de la incoherencia.
La cruda realidad
de nuestra herencia
es que nacimos y morimos
humanos:
imperfectos,
egoístas,
irreverentes,
desalmados.
La esperanza la perdí
en las páginas de noticias.
Malvados somos
y por ello condenados.
Guarde el...
No quiero ser de otro.
Quiero pertenecer sólo a tus brazos,
a tus brazos que nacen en mi mente,
que son producto de mi imaginario
mundo de alternas realidades.
Quiero ser tuya eternamente.
De ti que cobras vida en mi sueño,
mudo caballero imaginado
de tez de cobre y voz de viento,
a ti declaro...
Ese conflicto interno para deshacernos de los miedos y con o sin certezas, avanzar y sentir que lo estamos haciendo bien, tus versos bien lo reflejan. Saludos
Me voy a perder del mundo
en grietas azules y naranjas
de tiempos y ausencias,
de fatigas vanas.
Tomaré en mis manos,
ásperas de insomnios,
los vacíos de las horas
que me gastaron las ganas.
En el telar de los sueños
armaré una túnica de fiesta
con hilos de plata,
azules y naranjas.
Y con la...
Cual la musa de Neruda,
ella calla.
Etérea su figura
en el azul del cielo
se funde
como milagrosa aparición
de la Inmaculada.
El viento, que mi voz arrastra,
la roza apenas,
no llega como alivio a sus penas;
no es consuelo
a sus contenidas lágrimas.
Ausente,
con la mirada baja,
languidece...
Y si la vida da una vuelta
y te pierdo de vista
y no puedo encontrarte,
será el vacío de mi alma,
esa ausencia impalpable,
carencia vital y definitiva
la que me impulse a buscarte.
Que mis ojos se embriaguen
con los tonos de otoño del ocaso
y que de ellos se impregnen
mis cabellos que se tornan canos.
Que las arrugas nacientes
de mis sienes y manos
tatuen en mi piel paisajes
de mi vida en recuerdos vastos.
Que trascienda mi memoria
entre mi gente
que quien es recordado...
Sábado por la tarde;
en compañía de un café
jugaba juegos de ingenio
sobre el teclado para tal vez,
si el hado era propicio,
sacar a la luz un nuevo escrito.
Y entre los sorbos del líquido
y los murmullos de la gente
el cielo se oscureció de repente
y empezó a llover.
Inmóvil en la silla a la...
¿Y si hacemos de cuenta
que lo nuestro no existe,
que nuestros labios
jamás se cruzaron,
que nuestros cuerpos
nunca agonizaron
envueltos en un abrazo?
¡Desconozcámonos!,
para de nuevo enamorarnos.